Carlos Alberto Velázquez
Agencia Reforma

CDMX.- Los números de Ferrari en la última década parecen tener el mismo aspecto tradicional que caracteriza el monoplaza de la Scuderia: rojos.
La próxima temporada se cumplen 10 años de que el Cavallino Rampante no gana un campeonato, además de que en este 2017 se llegó al mismo tiempo sin que un piloto de la Scuderia gane el título (Räikkönen 2007).
Parece lejana la era en la que el alemán Michael Schumacher pilotaba el bólido rojo para lograr el tetracampeonato, del 2000 al 2004.
Tras ese dominio, solamente apareció Räikkönen tres años después de la última corona del “Schumi” para llevarse la máxima categoría con 110 puntos, apenas un punto arriba del novato Lewis Hamilton.
Para 2008, ya con Felipe Massa en su tercera temporada y con Räikkönen como parte del binomio, el equipo de Maranello consiguió su decimosexto título de la F1.
Incluso, se quedó a tan sólo un punto de que Massa consiguiera el campeonato, pues en el último GP de ese año, el de Brasil, Hamilton selló su primera corona.
Ahora, ya con Sebastian Vettel en el equipo desde 2016, los éxitos no han llegado de la manera en que quisiera su presidente Sergio Marchione, pero se puede notar un poco de mejora.
Apenas este 2017, Vettel firmó la mejor temporada de un piloto “rojo” desde 2010, con cinco triunfos.
En los últimos diez años, sólo Räikkönen en 2007 -seis-, Felipe Massa en 2008 -seis- y Fernando Alonso en 2010 -cinco- han logrado números accesibles, aunque ningún campeonato.
Además, con el cuarto lugar general conseguido por Räikkönen en su segunda etapa con la Scuderia, es la segunda vez en tres años en que los dos pilotos terminan entre los primeros cuatro del ranking. Antes de eso no lo habían hecho desde 2008.

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