El crecimiento del casco urbano de Aguascalientes es algo inevitable, por lo que en la misma proporción tendría que ser la atención y solución a los problemas que esto conlleva, pero por una u otra causa se relega y ha provocado que el transporte pesado sea parte de la circulación por las vías internas.

Los accidentes que tienen lugar, con encontronazos por alcance o que se “chorrearon los frenos” en que participa ese tipo de unidades, que la más de las veces dejan una estela trágica, motiva a que cada vez que ocurre un accidente de inmediato se escuchen declaraciones de los funcionarios de que se hará lo necesario para que no vuelva a suceder, sin embargo a los dos o tres días ni quien se acuerde de apuntar sobre  los compromisos que asumieron.

El único que no cesa de levantar su voz es Roberto Díaz Ruiz, presidente de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), al exigir  que se concluya el libramiento carretero, obra que ha sido prometida desde la penúltima década del siglo pasado que cada vez se hace más urgente.

Hay datos “duros” que no se pueden soslayar por más tiempo: uno de ellos es que más de 25,000 unidades de carga pesada transitan diariamente por la ciudad capital, sea como destino, origen o de paso y otro es que tan sólo el padrón vehicular estatal consta de casi 600,000 registros, a los que suman los que proceden de Jalisco y Zacatecas que por cuestiones de trabajo, estudio u otras razones, lo hacen casi a diario.

Un capítulo igual de importante es que los camiones de carga utilizan el tercer anillo de circunvalación oriente, justamente en donde hay una zona densamente poblada, que fue construida en lo que fue un conjunto de lomas, por lo que las calles están en sentido ascendente y descendente que obliga a los camioneros a tomar mayor velocidad cuando van en cuesta y al llegar a la parte inclinada se les dificulta reducir la velocidad, lo que genera que la misma carga que lleva la unidad impida frenar a tiempo ante una contingencia, produciéndose el choque o el atropello de un peatón.

Se han registrado sucesos en los semáforos cuando están en luz roja y de pronto llega un camión de carga o un trailer que hace “chuza” con los que esperaban el “siga” y es una regla general escuchar al chofer que se le “chorrearon los frenos”.

La única manera de evitar que esta situación siga enlutando hogares y originando pérdidas millonarias es terminar el libramiento, mismo que está previsto al poniente de la ciudad y del cual sólo se tiene una parte, faltándole 21 kilómetros. El problema estriba en que los propietarios de los terrenos por donde está proyectado demandan un pago superior al avalúo.

Para Aguascalientes es indispensable tener una ruta por donde pueda circular el transporte de carga, ya que la ciudad es la única vía hacia el norte o al sur del país, de ahí que los transportistas se ven obligados a correr el riesgo de enfrentarse a escenarios inesperados, aparte que hacerlo en las condiciones actuales representa un gasto mayor en combustible y tiempos de traslado.

Podría pensarse como solución en comprometer a los candidatos a la Presidencia de la República y al Congreso de la Unión para que quienes triunfen en las elecciones del uno de julio tengan como prioridad el citado libramiento, sin embargo, aún cuando consientan esa obligación no es seguro que la cumplan y el mejor ejemplo está en el pequeño tramo que falta para enlazar por vía férrea a las ciudades de Aguascalientes y Guadalajara, lo que significaría un considerable ahorro en distancia y tiempo, pero por una u otra motivación se ha retrasado por más de 40 años.

Por lo descrito lo único que queda es que el gobierno del estado se atribuya esta iniciativa, que logre convencer a los dueños de los predios de la importancia que tiene la obra y a la par toque puertas hasta lograr que la Federación ofrezca una respuesta, que puede ir acompañada de una aportación a nivel local.

MAYOR CONTROL

Aunque no se tienen datos concretos que permitan asegurar que hay extranjeros que van de un estado a otro para cometer tropelías, las aprehensiones que tienen lugar hacen presumir que son bandas organizadas, de las que se sabe sólo cuando algunos de sus miembros caen en manos de la policía.

Lo anterior obliga a la delegación estatal del Instituto Nacional de Migración (INM) a mantener un vínculo directo con varias dependencias, principalmente de seguridad pública, para detectar a ese tipo de personas, que en otras partes del país han cometido delitos de diversa amplitud, principalmente en la capital.

Al mismo tiempo el INM debe atajar el paso de las personas que carecen de documentación migratoria para considerar su situación, que en algunos casos es regresarlos a su lugar de origen o ponerlos a disposición de las oficinas centrales para que defina si pueden acogerse a cualquiera de las opciones que previene la ley, siempre con estricto apego a los derechos humanos.

Durante 2017 la representación local regresó a su país a 236 extranjeros, de los cuales el 90% procedía de Centroamérica y los demás eran colombianos, estadounidenses y venezolanos.

De las principales razones para proceder a su retorno fue, en primer término, que estaban ilegalmente en territorio nacional, o que haciéndolo de manera legal se dedicaban a cuestiones distintas a las autorizadas, como los que llegaban con visa de turista y realizaban actividades comerciales, entre ellas préstamos de dinero o venta y distribución de mercancías.

De acuerdo a los datos aportados por el delegado del INM, Jesús Alberto Gaviño Ortiz, se encuentran de manera temporal o permanente un total de 3,804 foráneos, principalmente japoneses, estadounidenses, españoles, alemanes, colombianos y chinos, asimismo hay 385 empresas que contratan a personas de origen extranjero.

De manera paralela Aguascalientes acogió en el mismo período a 43,684 forasteros, esto es, más de 3 mil al mes que en total significan 180 días que ocuparon en reuniones de trabajo, de supervisión, por razones empresariales o académicas.

En contraste, dentro del programa “Somos mexicanos”, regresaron 1,686 aguascalentenses procedentes de Estados Unidos, cifra menor a la de 2016 en que fueron deportados 2,200.

La Secretaría de Gobernación (Segob) dio a conocer que el año pasado el INM redujo el número de extranjeros detenidos por cuestiones migratorias, al ser de 95,497, cifra  menor a la de 2016 en que arribaron 186,216. De ese total de “eventos de extranjeros” en 2017, el 86% procedía de América Central y de otras partes fueron de la India (3,501), Estados Unidos (2,316) y Haití (1,192).

De ese número el 77% de las detenciones fueron hombres y el 19% de menores de edad, deteniéndose a 505 migrantes menores de 12 años que viajaban solos. En unos casos el retorno a sus países fue bajo el esquema de “retorno asistido” o bajo un plazo para que abandonaran el país por su cuenta.

Las acciones que tienen lugar están fundamentadas en la legislación correspondiente, al mismo tiempo se mantienen diversos trámites que se hace del conocimiento de los extranjeros que han entrado de manera ilegal a territorio mexicano y que si es de su interés busquen regularizar la estancia, con lo que México actúa de manera tolerante con esas personas.

OBJETIVO DE CAMPAÑA

Se la tienen sentenciada y no lo van a dejar en paz hasta lograr los fines que se han propuesto, por lo que Francisco Chávez Rangel, ex director del Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA), es el propósito común de sus enemigos, lo que aprovechan varios partidos políticos para darle un barniz de moralidad a sus campañas. Lo acusan de diversas irregularidades y que de llegar ante un juez estará obligado a responder, situación que – coincidentemente – tiene lugar cuando está a punto de arrancar el proselitismo político. No se puede adelantar vísperas, porque mucho de lo que se diga en este período puede ser parte de la estrategia de sus malquerientes, por lo que es preferible esperar el desenlace.