Urge más apoyo ante desastre por heladas

Un llamado de auxilio hacen los ejidatarios de Calvillo, quienes perdieron prácticamente todas sus cosechas de guayaba tras la fuerte helada del pasado 8 de diciembre que acabó con su producto. De acuerdo a Ramiro García Hernández, productor de la comunidad La Labor, esperan un apoyo rápido e importante por parte de las autoridades, quienes ya conocieron de primera mano la situación.
El Heraldo recorrió varios de los cultivos de guayaba que resultaron dañados al 100% en Calvillo con la helada de principios de diciembre. A decir de Ramiro García Hernández, quien además es presidente de la Asociación del Agua de la Comunidad La Codorniz, en Calvillo, en 34 años de estar dedicado a la producción de guayabas, nunca le había tocado observar una helada tan severa como ésta que acabó con todas las cosechas en aquella demarcación. “Vemos que está quemada y así no la podemos aprovechar en nada”.
Detalló que en su caso, él cuenta con seis huertos de 17 hectáreas y la pérdida asciende aproximadamente a 3 millones de pesos, donde 5.8 hectáreas ya estaban comprometidas para venderse en Chicago, Estados Unidos para ser distribuidas a varias tiendas de allá.
Asimismo, comentó que un total de 150 productores de las comunidades de La Labor, Piedras Chinas, San Tadeo y F. Díaz, en Calvillo resultaron afectados hasta con 500 hectáreas, aunque la superficie total siniestrada en aquel municipio asciende a cerca de 2 mil.
García Hernández indicó que hace una semana acudió el gobernador Martín Orozco, acompañado del alcalde Adán Valdivia; del delegado de Sagarpa, Raúl Landeros Bruni; y del titular de la Sedrae, Manuel Alejandro González Martínez, para conocer directamente el problema y se comprometieron a apoyarlos.
“Hablaban de un apoyo de 2 mil pesos por hectárea, que sí sirve, pero es como una pastilla en lugar de una operación, es decir, no se le va a quitar el dolor, no se le va a quitar al productor lo que trae de compromisos atrás. Se necesita de algo más fuerte”.
El ejidatario señaló que una forma de paliar la situación sería activando un programa de empleo temporal para ocupar a la gente que les ayuda en acciones de poda, en sacar las ramas y molerlas para que sirvan de abono, en espera de rescatar algo de los árboles.
“La idea es que se pueda dar mantenimiento, a ver si para el año que viene, dan retoño, no guayabas, pero sí cuando menos recuperar que retoñen los árboles y para dentro de 2 años si no hay heladas, puedan funcionar”.
Señaló que en caso de no contar con el apoyo, los productores de Calvillo se verán en la necesidad de cambiar de giro, y pedirían a la autoridad la ayuda de técnicos que les puedan decir qué tipo de cultivo pudiera funcionar en la zona.
“Es un llamado de auxilio a la autoridad, urgente, y creemos que sí están trabajando en eso. Yo considero que lo importante es el empleo temporal, que se utilice”, finalizó.