El impulso a la educación superior es hoy una necesidad prioritaria, no sólo porque México ya tiene un alto porcentaje de jóvenes que han finalizado con éxito su instrucción básica, secundaria y de nivel medio, sino también porque aproximadamente el 84% de la población adulta del país no cuenta con un título universitario.
Así lo señaló el rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Francisco Javier Avelar González, al destacar que, sin embargo, sólo el 1% ha logrado culminar su formación académica con una maestría o un doctorado, de acuerdo a datos de la OCDE en 2017.
“De tal forma que las prioridades, estrategias y programas educativos en nuestro país requieren ser sujetos de replanteamientos, actualizaciones y ajustes incluso estructurales”, agregó.
Expuso que, debido a los avances tecnológicos en materia de comunicaciones y transportes, la economía o sistema productivo de cada país, y con ello su desarrollo general, está forzado a dialogar y competir con los de las demás naciones.
Por lo tanto, dijo, si México desea conseguir los mejores acuerdos de intercambio comercial y mejores condiciones para su desarrollo interno, debe por fuerza generar productos y servicios de mayor calidad y a un costo competitivo.
“Para lograr esto, se tiene que invertir en ciencia, tecnología e innovación, pero sobre todo en la formación profesional de sus habitantes, debido a ello es que restar recursos a las instituciones de educación superior derivaría en el debilitamiento de nuestra competitividad a nivel global”.
Avelar González recalcó que el fortalecimiento de las instituciones educativas públicas de nivel superior debe ser entonces una de las prioridades actuales de nuestra República, aun cuando no es el único rubro que requiere atención.
En ese sentido, indicó que en los niveles básicos e intermedios también es necesario pensar en ajustes, desde una perspectiva cualitativa, con el fin de lograr que nuestro país ascienda posiciones, pues los bajos resultados en exámenes de este tipo reflejan una menor preparación de los estudiantes mexicanos con respecto a los de otras naciones.
“Hay, entonces, desafíos muy grandes frente a la meta de elevar competitividad, creatividad y capacidad para la investigación, innovación y resolución de problemas, que deben ser atendidos”.