Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Usar uniforme neutro en las escuelas es un primer paso para desarticular los roles de género tradicionales que suelen contribuir a la violencia sexista y la discriminación, consideró la psicóloga Karen Valdez.
«Es un avance el hecho de poderle quitar el género a la ropa, va a ser un paso que tú puedas elegir qué quieres vestir, sin que eso defina si eres niño o niña, si tienes orientación homosexual, que solamente defina tu comodidad», explicó.
La Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, presentó el pasado lunes una iniciativa de modelo de uniforme neutro, que establece que las niñas y los niños de educación básica no están obligados a utilizar falda y pantalón, respectivamente, en escuelas públicas y privadas de la Ciudad de México.
Incluso, abre la puerta a que los niños que lo deseen puedan acudir con falda. Los padres de familia pueden mantener también el uniforme escolar tradicional.
A decir de la Valdez, esta medida puede ayudar a los menores a reafirmar que tienen derecho a tomar decisiones sin ser juzgados y a poner su bienestar por encima de un estereotipo.
«Es la apertura a un proceso en el que tú puedas ver por tu bienestar, es decir, si quieres usar pantalón porque te hace sentir más cómoda o si quieres usar falda porque te gusta, que eso pueda ser una elección y no una imposición», indicó.
Esta postura puede abonar a construir comunidades más inclusivas en un futuro, si se logra que los niños desaprendan los roles de género tradicionales y que no violenten con ello, expuso la también maestra en Derechos Humanos.
Sin embargo, advirtió, este proceso será largo, porque a la fecha la ropa considerada femenina sigue usándose para humillar. Por ello, es necesario acompañar la medida con información a los alumnos para que sea efectiva.
También se debe capacitar a los profesores para que sepan atender posibles casos de bullying.
«Podría incrementar el bullying para un niño que decida usar falda, aunque sea permitido. Inicialmente, creo que va a ser parte de una transición y, eventualmente, si esto sigue, se va a normalizar y disminuirá, pero es un proceso muy largo», dijo.

ASÍ LO DIJO
«Las personas adultas, en su mayoría, no están preparadas para poder dar ese paso, entonces necesitamos capacitar para que se puedan desestigmatizar esas visiones y lograr una construcción real del derecho a decidir».
Karen Valdez, psicóloga.