Es más fácil ser dogmático que negociador, ser intolerante que tolerante; es más fácil dividir que juntar.

Jesús Reyes Heroles

Noé García Gómez

Lo que hace unos días parecía una crónica de una derrota anunciada para el PRI en 2018 se está llevando al terreno al cual se sienten más cómodos, al del caos y el conflicto. Todo parecía indicar que la disputa sería entre la indignación y los que no tienen nada que perder que aglutinaba López Obrador contra los sectores moderados que ven en el PAN una posible estabilidad confortable, sumándoseles las sanguijuelas electorales que buscarían prerrogativas como es el caso del PRD.

Pero en unos meses los escenarios cambian, y los tentáculos del poder hacen de las suyas, primero el forzado y costoso triunfo del PRI en EDOMEX, segundo la cargada mediática para vender al multisecretario José Antonio Meade como un ciudadano con miras de estadista, y tercero la intromisión en la vida interna de los otros partidos, el apoyo mediático a Monreal y su pugna por no ser ungido como candidato de MORENA en la CDMX (obtuvo más medios y portadas que el socavón en la CDMX) y la imposición de Ernesto Cordero como presidente del Senado aún con la oposición de su partido.

Hoy se tiene al PAN internamente dividido, a Morena y López Obrador con frentes internos abiertos, que los distraen en la carrera presidencial.

La frase  “Hay que aprender a salir limpios de asuntos sucios y, si es preciso, lavarse con agua sucia” de Jesús Reyes Heroles hoy la clase política la retoma y la hace suya. No tiene que sorprendernos la forma de como hoy se hace política. Lo que sorprende es la falta de entes aglutinadores sociales, que ayuden a construir la agenda política y sirvan de contrapeso en las decisiones de estado.

Hoy toda la agenda gira en torno a la lucha fratricida entre partidos o el combate a estos (como la ley Kumamoto) pero no hay una agenda de los grandes problemas del país, el modelo económico, combate a las desigualdades y pobreza, la política educativa y científica, la salud, seguridad social, etcétera. El rumbo del país esta huérfano, hoy todos están entretenidos por la disputa del poder.

Tal vez tantas series, donde hacen apología de la disputa política está afectando a nuestra clase gobernante, Hose of Cards, Games of Thrones, Boss, Marseille, etcétera son la escuela ideológica de  nuestros políticos y parte de la opinión pública y por ello nos parece normal que la agenda sea solo la disputa pragmática y no los problemas de fondo.

La realidad es que nos están llevando al terreno que más le gusta al PRI autoritario, el del caos, la división, polarización y pobreza donde el clientelismo, las dádivas, la guerra sucia, los medios y el dinero serán definidores en el 2018. Y creo que el PAN y MORENA están entrando a ese juego, luego no se quejen.

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