Gerardo Muñoz Rodríguez

Días atrás, el abogado de 65 años de edad Jerome Powell, juró como el decimosexto presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Powell es miembro de la junta de gobierno de la FED desde el 2012 y contó con el apoyo del presidente Donald Trump para llegar a ostentar la silla del banco central más importante del mundo. Veamos un poco del por qué la llegada de Powell así como sus principales adversidades.

Viajemos diez años atrás. Nos encontrábamos entrando a una de las recesiones más severas de los últimos tiempos. El entonces presidente de la FED, Ben Bernanke, experimentaba una estrategia en la cual buscaba llenar los mercados de liquidez, de la mano con una tasa de interés en ceros. Estas inyecciones de dólares en el mercado, eran conocidas como los Quantitative Easing (QE).

Janet Yellen, sucesora de Bernanke, tenía como principal objetivo, dar seguimiento a la culminación del plan, así como, y más complicado aún, estabilizar los mercados una vez concluida la exitosa estrategia.

Con el pasar de los años, la gestión de Yellen otorgaba resultados por arriba de los esperados. Con base a información de Bloomberg, logró establecer un desempleo de 4.1 por ciento, cifra que no era observada en los últimos 18 años. Además de un incremento en el alza generalizada de los precios, cercana, al fin, a la meta anual del 2 por ciento.

Así, la primera mujer en presidir la FED forjó su legado logrando alcanzar estas cifras de desempleo con una baja inflación. De igual forma, logró que la confianza de los consumidores y los mercados de valores tuvieran alzas considerables durante su gestión.

Ante estos buenos resultados, cabe el cuestionamiento de por qué no fue reelecta, la que en su momento fue considerada como la segunda mujer más poderosa del mundo. La respuesta está relacionada con la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos.

Durante la campaña presidencial, observamos como Trump descalificaba a Janet por el desempeño de sus labores.Comenzó acusándola de ser una persona sumamente política, la cual ayudaba al expresidente Obama y a su contrincante presidencial Hillary Clinton, manteniendo bajas las tasas de interés.

La acuso también de ser la culpable de la burbuja de mercado y de dañar a los jubilados al no poder obtener ningún interés sobre los ahorros que estos habían realizado por toda su vida. Siendo esta última aseveración una muestra de la capacidad y el conocimiento de Donald en los impactos que conllevan la aplicación de una determinada política monetaria.

A pesar de esto, el presidente de USA, logró que su mayor aspirante fuera aceptado por el Senado y de esta forma, convertir a Jerome Powell como el primer no-economista en liderar la FED.

Con 65 años, Powell ha sido gobernador en el Banco Central de la nación desde que fue nominado por el expresidente Obama en 2012. Al momento de su nombramiento, no ocupaba ningún cargo público y pasaba sus días siendo un investigador visitante en un centro de estudios de Washington. Pero gran parte de su carrera profesional ha sido en la banca de inversión y en capital de riesgo.

Jerome será el encargado de ejecutar la normalización gradual de la política monetaria. Si todo permanece relativamente constante en la economía (CeterisParibus) de nuestro vecino del norte, veremos cómo la tasa de interés es incrementada en por lo menos 3 ocasiones en el año en curso (marzo, junio, septiembre).

Esto viene ocasionado por la reactivación del mercado laboral y el cumplimiento del denominado pleno empleo, lo cual viene acompañado de incrementos sostenidos en los salarios reales.

De esta forma, vemos cómo el banquero más poderoso del mundo, tiene como principal adversidad, evitar un sobrecalentamiento de la pujante economía norteamericana; así como la búsqueda de la meta del dos por ciento de la inflación. Meta que su predecesora le dejó en bandeja de plata.

Estos aumentos, seguramente ocasionarán que en nuestro país también siga en acrecentamiento del costo de dinero, posicionando la tasa de interés para final de año en niveles superiores al ocho por ciento. Al parecer el ciclo económico, mediante el cual el costo del dinero era bajo, ha llegado a su fin.

 @GmrMunoz