El Heraldo de Aguascalientes

Un viaje para compartir

Analine Cedillo
Agencia Reforma

VALLE DE GUADALUPE, BC.- Hay tantas rutas del vino en esta región como los antojos lo manden.
Con atardeceres rosados que se contemplan con una copa en mano, algunos de los restaurantes más seductores de México, actividades de aventura y más de 150 vinícolas en sus diferentes valles (entre ellos el de Guadalupe), este terruño enamora a primera vista y provoca que se vuelva más de una vez.
“Estamos en un destino privilegiado”, dice Roberto Alcocer, chef del restaurante Malva. Su cocina inspirada por los huertos locales y su criadero es una alternativa para comenzar con el recorrido.
Aunque el enoturismo es cada vez más popular, en opinión del cocinero no llega hasta aquí cualquier viajero. Es el interés por el vino el que selecciona a quienes verdaderamente quieren conocer, probar y hacerse concientes del origen de los productos que se transforman en inolvidables bebidas y platos.
“Al valle llega la gente que debe venir. No tenemos mucha gente, pero tenemos gente buena”, agrega Alcocer.
Anualmente, la Ruta del Vino recibe a más de 750 mil visitantes nacionales e internacionales, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo del Estado de Baja California.
En las salas de degustación, cavas y viñedos, lo mismo se ven parejas en plan romántico, que grupos de amigos celebrando cumpleaños o despedidas. Y, dependiendo del proyecto vitivinícola, algunas familias con niños pequeños que se divierten entre las parras.
“Lo que nos gusta es la vibra. Es muy diferente. Es como una parte intacta de Baja, muy distinta a Rosarito y Ensenada, que tiene este gran atractivo por la comida y el vino”, dice Gabi Romero, procedente de San Diego, durante la celebración del Evento de la Bota, donde este año se reunieron poco más de mil personas en Decantos Vinícola.
“Nos encanta porque podemos venir con nuestros amigos o familia, pasamos un gran rato y la gente es súper agradable”, enfatiza.
Las Fiestas de la Vendimia, en las que anualmente se celebra la cosecha de la uva, son el momento propicio si se quiere experimentar un destino desbordado en eventos especiales: conciertos, cenas maridaje, catas, verbenas y visitas enológicas.
Durante la edición 28 de las fiestas, que terminará hasta el 19 de agosto, participarán más de 60 bodegas en más de 30 eventos.
Más allá de las vendimias, la temporada baja regala otro placeres. Por ejemplo, encontrar más fácilmente alojamiento en el sitio deseado -desde las villas de lujo en El Cielo Winery & Resort hasta las burbujas del Campera-; toparse con menos personas durante los recorridos y degustaciones en las vinícolas, o incluso poder disfrutar de recorridos bajo la guía de los propietarios.
Si el vino antoja, es momento de prepararse para el valle.

Guía práctica
PARA LAS TRES PLAZAS
CÓMO LLEGAR
Aeroméxico, Interjet, VivaAerobus y Volaris vuelan directo a Tijuana. Desde esta ciudad, Decantos Vinícola, uno de los sitios obligados en la Ruta del Vino, está a unos 90 minutos en auto por la Carretera Federal 1 o Carretera Transpeninsular.

DÓNDE DORMIR
El Cielo Winery & Resort. En sus lujosas villas se amanece con vista a los viñedos y un lago artificial de ensueño. Destaca el servicio de mayordomo las 24 horas, alberca, tratamientos spa y catas VIP. Ideal para una escapada romántica o entre amigos. Desde 400 dólares por noche para dos personas, más impuestos (entre semana).

QUÉ LLEVAR
Es básico usar sombrero, lentes oscuros y bloqueador solar. Considera calzado cerrado y muy cómodo para las caminatas por los viñedos.

MÁS INFORMACIÓN
www.bajanorte.com
decantosvinicola.com
vinoselcielo.com

Ruta infalible
Sigue estas recomendaciones de los expertos para disfrutar de la Ruta del Vino:
– Quédate al menos tres días.
– Renta un auto para moverte por tu cuenta o usa Uber.
– Contrata los servicios de turoperadores como Baja Wine Tours, que proponen recorridos a la medida con transportación incluida.
– Reserva tu lugar en restaurantes y tours, especialmente si vas entre junio y septiembre.
– Arma tu plan considerando las distancias entre los lugares que quieres visitar.
– Visita máximo tres vinícolas en un día y aparta al menos dos horas para disfrutar cada sitio, sin presiones.
– Desayuna fuerte, come ligero y reserva para cenar a eso de las 19:00 horas; así evitarás saturarte.