Staff / Agencia Reforma

HOUSTON, Texas, EU .- La Selección Mexicana está verde, y lo que le sigue.
El juvenil Tricolor de Ricardo Ferretti no tuvo la estatura futbolística para competir contra la jerarquía de Uruguay, que goleó 4-1 comandado por Luis Suárez.
Muy pocos entrenamientos tuvo México para competir contra un rival tan adaptado a un estilo de juego, que tiene un “9” que corre como novato, y que en la portería presume a Fernando Muslera, que realizó tres grandes atajadas a remates de Hirving Lozano, Víctor Guzmán en una tijera y hasta en un penal ejecutado por Raúl Jiménez.
En el Tricolor pidieron paciencia para la nueva generación, algunos de los cuales mostraron personalidad, como Roberto Alvarado y Diego Lainez, pero no para los experimentados como Jonathan dos Santos, quien intervino en los tres primeros tantos de Uruguay.
Raúl Jiménez, por su parte, sigue sin mostrar el peso específico al ataque no sólo por la falla del penal, sino por sus decisiones frente a la portería, muy lejos de la efectividad de Javier Hernández.
Elías Hernández, quien se cansó de alzar la mano en el proceso de Juan Carlos Osorio, estuvo lejos de ser el hombre desequilibrante que es en la Liga.
En la era de Osorio, México era un roble a balón parado. Ayer fue lastimado por esa vía, al 21′ con el gol de José María Giménez en el que le ganó el cabezazo a Jesús Gallardo y en el que de nada sirvió que Dos Santos cuidara el primer poste. El Tri tuvo una rápida reacción gracias a su mejor hombre, Hirving Lozano, que ganó casi todos los mano a mano, que provocó el penal que Jiménez habría de acertar al 25′.
Pero Uruguay fue mucha pieza. Suárez de tiro libre (aprovechando que Dos Santos no saltó) y cobrando un penal a lo Panenka marcaron la senda del partido. En el complemento, al 58′, Suárez mandó un centro de rabona justo a la ubicación de Gastón Pereiro, quien marcó el cuarto.
México recibió mucho castigo, ahora tendrá un partido más a su altura, el martes contra la juvenil versión de Estados Unidos.