1004508357Analine Cedillo
Agencia Reforma
XILITLA, San Luis Potosí 28-Mar .- Ya urge que lleguen a la mesa los platos con enchiladas potosinas, acompañadas de trozos de cecina, aguacate, frijoles refritos y quesito fresco. La caminata por el Jardín Escultórico Las Pozas, situado a unos tres kilómetros de Xilitla, no sólo es fantástico, sino que abre el apetito.
Rodeados de cerros verde esmeralda, entre los que destaca el de la Silleta, por su forma que remite a una silla para montar a caballo, se saborean las preparaciones de la región en la terraza al aire libre del restaurante Cayo’s, que tiene fama de preparar algunos de los mejores platillos del pueblo.
Con algunos de sus antojos satisfechos, lo mismo viajeros nacionales que extranjeros recorren a pie las calles alrededor de la plaza principal o Jardín Hidalgo, donde algunas parejitas ocupan las bancas, los niños juegan en la fuente sin agua y los vendedores ofrecen elotes, dulces y helados.
Afuera de un comercio, canastas desbordadas con chiles morita, bandeños y chinos, entre muchos otros, muy aromáticos y de colores que van del rojo al púrpura, comprueban eso que presumen los potosinos: es tal su variedad que pueden comer enchiladas por varias semanas, con un sabor diferente cada día.
Otro aroma dicta la siguiente parada en el recorrido. En la panadería “Don Nico”, con casi 70 años de tradición, están saliendo piezas calientitas, irresistibles y perfectas para acompañar con una taza de café cosechado en la localidad.
Sobran las tienditas de artesanías donde se venden piezas de barro que representan músicos huastecos, máscaras, instrumentos de madera y joyería elaborada con granos de café.
De vuelta al Jardín Hidalgo, donde está el Ex Convento Agustino, pervive una de las costumbres de Xilitla, los peluqueros, cuya labor se remonta a los años 40, cuando llegaron los primeros provenientes de Querétaro (al suroeste del pueblo) y se instalaron al aire libre, en la calle Miguel Álvarez Acosta.
“¿Con paisaje o sin paisaje?”, preguntaban por aquellos años a los clientes, lo que quería decir que si preferían que les cortaran el pelo viendo a la pared o hacia el horizonte sin construcciones.
Con el tiempo, algunos peluqueros consiguieron establecimientos cerrados, otros cambiaron las tijeras por máquinas eléctricas, pero aún es posible encontrar algunos originarios del pueblo, instalados en la calle, de lunes a domingo.
1004508269Si nadie se anima a un corte, el paseo puede seguir hasta la plaza principal, que en una de sus esquinas -Corregidora y Zaragoza- conserva una casona de principios del siglo 19 que perteneció a María de Jesús Almaráz, una señorita que durante la Revolución Mexicana vendió sus joyas para evitar que el pueblo fuera quemado por los revolucionarios, según cuenta una placa informativa.
La fachada del ex convento es sombría, sus paredes ennegrecidas lucen deterioradas. Se trata de la construcción religiosa más antigua de San Luis Potosí, edificada en 1533. También fue usada como fortaleza para resistir los ataques de los chichimecas, que lograron quemarlo en un par de ocasiones.
En el patio interior es otra historia: la primavera explotó. Bugambilias anaranjadas y magenta, helechos y otras tantas plantas cuelgan de los arcos del segundo piso y constrastan con la austeridad de la iglesia.
Con un poco de suerte -y el permiso de los responsables del sitio- los grupos de visitantes suben a la azotea del complejo, donde la vista es inesperada. Justo en el corazón del pueblo, con el Cerro de la Silleta asomándose a través del campanario, es el mejor lugar para contemplar el atardecer.

DÓNDE DORMIR
En Xilitla el alojamiento más famoso es Posada El Castillo, situado en el número 105 de la calle Ocampo. De tan sólo ocho habitaciones fue morada temporal de Edward James y es una suerte de extensión en el pueblo del jardín escultórico. Desde mil 100 pesos por noche, para dos personas, con desayuno continental.
Otra opción es dormir en Ciudad Valles, donde hay más oferta hotelera, como el Misión Ciudad Valles. Desde mil 124 pesos por noche, para dos personas con impuestos y desayuno americano incluido.

QUÉ COMER
En el pueblo hay que buscar bocoles o gorditas de maíz hechas con manteca y rellenas de frijoles; enchiladas potosinas y cecina; café de la región y el famoso zacahuil: un tamal de varios metros, relleno de carne de cerdo y cocido en hojas de plátano.

UN CONSEJO
Un recorrido libre por el jardín podría realizarse en tres horas. Las visitas guiadas en español tienen una duración de 75 minutos, aproximadamente, con un costo de 200 pesos por persona. El sitio está abierto todos los días de 9:00 a 18:00 horas.

QUÉ LLEVAR
Tenis o zapatos cómodos, camisa o playera ligera. Si el recorrido se planea para la tarde un rompevientos o sudadera ya que baja la temperatura. Traje de baño y toalla para disfrutar las aguas de los manantiales.

MÁS INFORMACIÓN
www.laspozasxilitla.com.mx