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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La historia, los sabores y los colores de todo México llegaron a Hidalgo entre el pasado 24 y 27 de octubre.
El Estado fue la sede del Primer Tianguis de Pueblos Mágicos, que se llevó a cabo en las Instalaciones de la Feria de Pachuca. Este evento reemplaza a la Feria de Pueblos Mágicos, que se llevó a cabo en los años previos, y que también sirvió como un gran escaparate para dar a conocer los atractivos de las poblaciones que han logrado la designación.
A lo largo de esos días, cada una de las 121 localidades que han recibido este nombramiento en el País tuvo su propio stand para presumir sus atractivos turísticos y fomentar el turismo.
El evento contó con una zona para citas de negocios, en la que se reunieron compradores y proveedores. Hubo también una zona gastronómica, que llevó a Hidalgo los sabores de varias regiones; y un escenario, en el que varios Estados realizaron presentaciones artísticas.
El Tianguis además contó con un pabellón internacional, en el que destacó el Reino Unido como país invitado.
El próximo año, San Luis Potosí fungirá como sede de la segunda edición.

¿Qué los hace mágicos?
El programa de Pueblos Mágicos, de la Secretaría de Turismo federal, inició con el fin de destacar a municipios mexicanos que, se considera entre muchos factores, mantienen su herencia histórica y cultural.
La primera localidad que recibió el título fue Huasca de Ocampo, Hidalgo, en 2001. Ese mismo año también se nombró a Real de Catorce, en San Luis Potosí.
Los 10 nombramientos más recientes sucedieron en 2018, durante la Feria Nacional de Pueblos Mágicos en Morelia; y entre ellos se encuentra Zimapán, otro destino hidalguense.
Para ser considerada Pueblo Mágico, una localidad debe reunir una serie de requisitos; entre ellos, que cuente con un área dedicada a la atención del turismo y un Plan de Desarrollo Turístico Municipal. Además, se debe presentar un inventario de sus atractivos turísticos y de lugares que pueden ser considerados como zona de monumentos históricos.

Los hidalguenses
El Estado de Hidalgo presume seis Pueblos Mágicos.

Huasca de Ocampo
Localizado a unos 45 minutos en auto desde el centro de Pachuca, este poblado encanta con su arquitectura colonial, tejados de color rojo y calles empedradas. Hay que observar los prismas basálticos de la zona, unas espectaculares columnas por las que pasan las aguas de la Presa de San Antonio Regla y que otorgan un bello espectáculo natural. Otra parada muy recomendada para cualquier visitante son los talleres artesanales de alfarería, en los que se pueden adquirir productos como ollas y jarros.

Huichapan
Para sumergirse en la historia de esta región, a 140 kilómetros de Pachuca, hay que visitar El Chapitel. Desde este lugar, Andrés Quintana Roo e Ignacio López Rayón dieron en 1812 el Grito para conmemorar el aniversario de la Independencia. No puede faltar tampoco una visita al Museo de Arqueología e Historia, en el que hay varios artefactos prehispánicos. Y para quienes busquen adrenalina, en el Parque hay opciones deslizarse por la tirolesa o realizar senderismo. En los alrededores de Huichapan hay pinturas rupestres, aunque se recomienda pedir supervisión antes de realizar este viaje, ya que el acceso es un poco complicado.

Mineral del Chico
Fácilmente accesible desde Pachuca, ya que se encuentra a 29 kilómetros de distancia, este lugar es todo un edén para los amantes del aire libre. Cuenta con opciones para realizar campismo en su Parque Nacional El Chico, que tiene pinos y oyameles, además de una variada fauna entre la que se encuentran halcones, tlacuaches y salamandras. Tampoco debe faltar una parada en la Mina de San Antonio, que funcionó por más de 400 años; o en la Iglesia de la Purísima Concepción, edificada entre los siglos 17 y 19.

Real del Monte
Este destino llegó a tener más de 140 minas durante los inicios del siglo 20. Hoy en día encanta a los visitantes con sus casas coloridas, talleres de plata, deliciosos pastes y otros atractivos turísticos como el Panteón Inglés. Por ejemplo, se puede visitar la Mina La Dificultad, en la que alguna vez estuvo la máquina de vapor más potente de México. En el museo de este sitio se puede, además, aprender sobre la vida cotidiana de la población durante el apogeo minero. Real del Monte está localizado a unos 12 kilómetros de Pachuca.

Tecozautla
Su nombre, en náhuatl, significa «lugar donde abunda la piedra amarilla». Este destino se encuentra a unas dos horas y media de Pachuca y presume una gran riqueza natural. Uno de sus principales atractivos es el géiser natural en Uxdejhé. A pocos kilómetros de Tecozautla está en la zona arqueológica de Pañhú («camino caliente»), descubierta en 1988. Ahí se hallan construcciones de la cultura Xajay, que estuvo activa entre los años 450 y 950 aproximadamente.

Zimapán
Esta localidad se encuentra en una zona minera. En el centro está la Parroquia de San Juan Bautista, uno de los edificios barrocos más importantes de la Sierra Gorda de Hidalgo, construido en 1722. Otro atractivo es la presa Zimapán, en el Cañón de Infiernillo, que se encuentra a 30 kilómetros de distancia. En ella se puede pasear en lancha o lanzarse por una tirolesa, entre varias otras actividades.
Zimapán se encuentra a unas dos horas y media de Pachuca.

Con información de Sectur

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