CDMX.- “Te advierto que tengo resaca, así que tal vez te parezca un tanto incoherente”, advierte Benedict Cumberbatch antes de comenzar una charla sobre su más reciente proyecto: “Patrick Melrose”, miniserie basada en la serie de novelas del autor británico Arthur St. Aubyn.
Y su comentario resulta al menos curioso, si se considera que su personaje en esta producción de Showtime, que se estrena en Estados Unidos el 12 de mayo, es un bebedor compulsivo y adicto a diferentes drogas… entre otras cosas.
“Interpretar a Patrick Melrose ha sido apasionante. Las novelas semiautobiográficas en que se basa la serie pueden ser increíbles de digerir… tanto dolor y abuso de todo tipo de parte de un padre”, comparte Cumberbatch.
Los libros de St. Aubyn dan cuenta de los momentos más significativos en la vida de Patrick, quien sufrió abuso físico, emocional y sexual de parte de su progenitor (interpretado por Hugo Weaving), lo cual lo lleva a caer en adicciones y en una carrera de autodestrucción.
Por fortuna, el actor nominado al Oscar es el extremo contrario a su personaje. De una familia estable, un hogar balanceado en el que reinaban el cariño, la educación y los valores.
“Como es común en Inglaterra, parte de mi educación escolar fue en internados, pero nunca a consecuencia de abandono o negligencia”, aclara.
Por elección personal, practica el Budismo, la meditación y el mindfulness, así que sumergirse en el mundo de un hombre tan opuesto a él le exigió una preparación de campo.
“Sí, para interpretar a Melrose me acerqué a donde las drogas son el cataclismo de la gente. Aprendí cómo mezclan cocaína con heroína, cómo se inyectan; observé cómo se pierden de toda realidad exterior.
“Pude observar los extremos más dolorosos por los que pasan; lo pude ver con compasión, para interpretarlo sin límites”, comparte.
Y el británico logra su cometido: ofrece una interpretación fiel, su lenguaje corporal es tan veraz que conmueve e inquieta.
“Haber contado con la ayuda, el apoyo y el consejo de Aubyn, escuchar una narrativa sin disfraz, con todos los fragmentos en su peculiar descripción de lo que vivió y sobrevivió fue increíble.
“Había leído sus novelas años atrás y pensé que sería difícil, pero también un sueño llevarlas a la pantalla. ¡Y poco después me contactaron los productores!”.
Establecido como un actor dramático (“El Código Enigma”, “Sherlock”), Cumberbatch reconoce que tiene el gusanito de probar comedias, cine de horror o la combinación de ambos géneros.
“La gente que me conoce constantemente me dice que, con mi sentido del humor o lo que me gusta la música y bailar, debería hacer algo con eso… una película, claro”. (Gilda Baum-Lappe/Agencia Reforma)

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