RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

La convocatoria al Paro Nacional Feminista es tan solo el resultado a la nula actuación que los gobiernos de los tres niveles han tenido a lo largo y ancho de muchas décadas en lo referente a la protección a las mujeres de todos los niveles y estratos sociales, así como de todas las edades. El culmen de esta indiferencia y desatención se está dando en el actual sexenio presidencial y en el que curiosamente estaban cifradas todas las esperanzas de las mujeres de que en este régimen sí estarían protegidas y más atendidas, no solo en lo que a la violencia y asesinatos se refiere, sino a todos los ámbitos: laboral, cultural, de seguridad social, etc. Pues las promesas de quién ahora es el presidente de México así lo hacía entender e ilusionar, pero la desilusión ha sido tremenda pues no solo no las han protegido sino que incluso las han desprotegido en varios aspectos. Por mencionar uno solo: el quitar las guarderías en todo el país. Ese fue un golpe bajo que a un muy elevado número de mujeres que laboran en diferentes tipos de trabajo, desde profesionistas, oficinistas, intendentes, maestras e incluso amas de casa que realizan ventas por catálogo, etc. La decisión presidencial tomada al vapor, según él para terminar con la corrupción, les perjudico enormidades a las mujeres, a quienes López Obrador “compensó” dándoles una cantidad mensual para que con eso les pagaran a las abuelitas para que les cuidaran a sus hijos menores. Aquí al presidente le valió enjaretarles una responsabilidad a las señoras de la tercera y hasta cuarta edad, obligándolas a que cuidaran a sus nietos o bisnietos para que sus hijas o nietas puedan acudir a trabajar. Pero esto podemos decir que es peccata minuta comparado con lo que es la esencia principal de la convocatoria al paro nacional feminista, que es la violencia, que la mayoría de las veces termina en cortar la existencia de las mujeres luego de haber sido violadas sin importar para ello la edad, niñas o mujeres maduras peligran con la misma intensidad.

El caso Fátima, que es hasta el momento de escribir esta columna el más reciente, fue lo que detonó la indignación que estaba ya latente en el grueso de la población. La pequeña de tan solo 7 años de edad despareció el martes 11 de febrero, cuando una mujer que la conocía se la llevó de la escuela en que estudiaba su instrucción primaria. Días después el cuerpo cercenado de la pequeña apareció dentro de una bolsa al sur de la Ciudad de México; tenía huellas de haber sido brutalmente asesinada. Esto generó una indignación nacional, pues la nota se dio a conocer a nivel nacional en el noticiero nocturno de Denise Maerker, teniendo un impacto muy fuerte en la conciencia de la población pues el haber violado y posteriormente asesinado a mansalva a una pequeñita que apenas cursaba primero o segundo grado de primaria era algo en verdad indignante y sobre todo muy preocupante por la impunidad que se percibe con mayor frecuencia a lo largo y ancho del país, en donde las mujeres de cualquier edad y condición social están en total indefensión. Desde luego que la transmisión de la nota por el noticiero nocturno durante varios días fue lo que presionó a las autoridades de la CDMX para que atraparan a la mujer que se la había llevado y ofrecieron 2 millones de pesos para quien diera información sobre el paradero de la mujer. No pasó mucho tiempo para que llegara la información a la Fiscalía de la CDMX y de ese modo atraparon a la mujer que se la llevó y a su pareja sentimental. Hasta el día de hoy no se sabe porque motivo fue sacrificada la inocente niña que desafortunadamente vino a este mundo a padecer de una mala vida y a morir con una saña inimaginable. Y aquí es importante comentarle que en México cada día son asesinados 3 niños y desaparecen 7. O sea que en el caso de Fátima no estamos ante un caso aislado sino que para las autoridades de impartir justicia esto es cosa cotidiana.

Lo anterior vino a dar mucha fuerza a la convocatoria del Paro Feminista, el cual se llevará a cabo el próximo lunes 9 de marzo y para lo cual tendrá como marco el Día Internacional de la Mujer que se celebrará el día 8 de marzo. La idea sobre este Paro Nacional Feminista nació en Veracruz en el seno del colectivo Brujas del Mar, que fueron las que mediante Twitter convocaron a realizar este paro de mujeres en todas sus actividades y con esta convocatoria nos dimos cuenta de lo que realmente influyen las redes sociales, pues la convocatoria comenzó a ser aceptada en todos los ámbitos en que de una u otra manera se desarrollan las mujeres y hasta el día de hoy esta convocatoria es todo un “boom” y en el que curiosamente el único que no ha estado muy de acuerdo es Andrés Manuel López Obrador. Y cómo va a estarlo si se puede decir que la protesta, que va a ser histórica pues nunca se ha dado algo así en todo el país con ningún otro presidente, es precisamente para reclamar que las autoridades no han hecho nada para proteger a las mujeres. Lo más burdo de esto es que la esposa de López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müller, primero se manifestó a favor del paro nacional pero días después se retractó. Tardíamente se dio cuenta que la protesta era precisamente contra su marido, quedando en evidencia. Lo mejor era que se hubiera quedado callada.

El Paro Nacional está enfocado a que ninguna mujer salga a la calle, no vayan a trabajar, no salgan de compras, no vayan a las escuelas ni universidades, en otras palabras que no participen en actividades cotidianas. Ojalá y las mujeres no tomen esta fecha como si fuera un día feriado, o sea de vacaciones, pues eso desvirtuaría mucho el movimiento y por ende la credibilidad de su objetivo. Y es que este paro de labores desde luego que será costoso económicamente hablando para organizaciones como el Consejo Coordinador Empresarial que ya dio su aval para que las mujeres trabajadoras no asistan a laborar sin dejar de percibir para ello el salario correspondiente, lo mismo que en los gobiernos municipal, estatal y federal -con dolor en su corazón de López Obrador que tendrá que apechugar pagarles el día-.

Interesante estará también la marcha monumental que se realizará el día 8 de marzo del Monumento a la Revolución hasta el Zócalo. Ahí López Obrador podrá revivir las marchas y plantones que hacían él y sus correligionarios para protestar a los diferentes gobiernos a lo largo de más de 12 años.

Este paro de mujeres no es cosa nueva en el mundo. En el 2016 se realizaron paros en Argentina y Polonia. En el 2017 hubo un día sin mujeres en E.U., el cual se efectuó como reclamo a los comentarios misóginos de Donald Trump. En 2018, el 8 de marzo, en España también hubo una convocatoria igual. Y fue un paro de 24 horas con miles de mujeres efectuado en 120 ciudades. Se mencionó que hubo un millón de mujeres en Madrid y 600 mil en Barcelona.

Creo que López Obrador está haciendo una labor política irracional en México. La única que él conoce, lo cual no obstante le ha dado la oportunidad de ser presidente de México. Esa política a su estilo ha hecho su aparición imponderable y ha aflorado su inexperiencia o falta de vocación para manejar el absurdo y hoy ese absurdo, entre muchas otras cosas que aquejan al país, es la desatención a las mujeres de México.