Las afectaciones por intoxicación de monóxido de carbono (CO), suelen relacionarse con el uso de anafres o estufas de leña, sin embargo, en la Ciudad de México también ocurren debido a la instalación de calentadores al interior de los hogares.
Con 45 casos en 2016, el Servicio de Toxicología Clínica del Hospital Juárez de México rompió récord en atención a pacientes afectados por intoxicación de CO, detalló Patricia Escalante Galindo, jefa de dicha unidad.
Detalla que en 2017 se registró la primera intoxicación.
Las intoxicaciones que se reportan al Hospital Juárez de México, señala, están relacionadas con la fuga de calentadores instalados en el interior de los hogares y afecta a personas de cualquier estrato social.
En el nivel socioeconómico más alto, enfatiza, el personal doméstico es el principal afectado porque casi siempre tienen dormitorios junto a cuartos de servicio equipados con este tipo de instalaciones.
“¿Qué pasa?, por el frío, cierran las ventanas y nadie sabe que hay una fuga en ese calentador o en las estufas de gas y como no se siente, de repente pierden el conocimiento”, añade.
Los daños a la salud por inhalar monóxido de carbono, insiste, pueden ir desde una intoxicación crónica que generalmente se manifiesta con dolor de cabeza cuando la persona está en casa; hasta una intoxicación aguda que ocurre de repente por inhalar grandes cantidades de este gas y se pierde el conocimiento por completo.
La especialista recomienda invertir en una revisión de todas las instalaciones que hacen combustión de CO al interior del hogar.
“Recomiendo que todos los calentadores de gas que están dentro de la casa, llámese zotehuela, cocina o baño, sean revisados por un plomero y si están cerca de la cocina, no cerrar las ventanas. Sé que hace mucho frío, pero entonces apáguenlo y préndanlo nada más cuando se vayan a bañar. Cierren las llaves de gas, de la estufa si todavía son de piloto”, sugiere.
Adriana Uribe García, neumóloga pediatra del Centro Médico Nacional La Raza del IMSS, explica que este tipo de intoxicaciones es de las más frecuentes y en esta temporada es muy alta.
“Lo que ayuda a identificarla es que se ve afectado más de uno de los familiares, más de un niño o la mamá están afectados, todos comparten los mismos síntomas, eso es lo que nos da la historia clínica”, añade.
Para revertir el daño por intoxicación, la neumóloga indica que los pacientes son tratados con mascarillas faciales con las que se les somete a concentraciones altas de oxígeno y deben permanecer de 8 a 16 horas continúas en observación.
No obstante, algunas personas no responden a este tratamiento por lo que es necesario ingresarlas a una cámara hiperbática, la cual permite al paciente respirar oxígeno a presiones superiores a la presión atmosférica.
El año pasado, la Secretaría de Salud (Ssa) registró 105 intoxicaciones y cuatro defunciones por inhalar CO u otros gases y en esta temporada invernal ya reporta 19 casos, de acuerdo con el reporte epidemiológico.

PERLA
Descarte riesgos

Para saber si hay una fuga de monóxido de carbono Patricia Escalante, jefa de Toxicología Clínica del Hospital Juárez pide considerar que la llama del calentador se compone de tres colores: azul, anaranjado y amarillo y siempre tienen una proporción idéntica.
“Cuando veamos que se pierde esa proporción y que el azul apenas es nada y que aumentó el amarillo y el anaranjado, podemos predecir que estamos ante una fuga masiva de monóxido de carbono en la estufa o en el calentador”, comparte Patricia Escalante Galindo, jefa del Servicio de Toxicología Clínica del Hospital Juárez de México.
Para evitar intoxicación por CO, la Ssa recomienda extremar precauciones si van a utilizar leña o petróleo en chimeneas, estufa o calentador dentro del hogar, asegurándose de contar con una buena ventilación.

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