Alejandro Baillet
Agencia Reforma

CDMX.- La fabricación del legendario muñeco de El Santo, Enmascarado de Plata, se realiza de manera sin grandes máquinas, sólo un torno de fabricación casera, plástico, pintura y dedicación.
Fernando González Galicia, heredero del creador de la figura, utiliza varias horas del día para manejar el torno que tiene en su taller, ahí comienza a acomodar moldes, abrir bolsas de plástico compactado, limpiar pinceles y escoger las pinturas que va a utilizar para cada muñeco.
Durante el proceso va analizando cada uno de los productos, con rápidos movimientos los saca de su molde y enfría.
Para González es un proceso que ya tiene bien medido, pero lo que más atiende es que los juguetes no tengan fallas.
«Pues debemos de entregar calidad, enseguida nos damos cuenta cuándo son producto de nosotros y cuáles los que nos han copiado, por ejemplo no tienen el mismo control de calidad, les dejan rebabas u hoyos», mencionó a quien bien puede llamársele artesano.
Después, toma el pincel, hace mezcla de colores y con un pulso de cirujano empieza a pintar cada uno; los antifaces de las máscaras, las botas, rodilleras, todo sin salirse del áreas y si lo hace, de inmediato lo limpia.
Poco a poco toma forma el ídolo de niños y adultos, después de que ha sido decorado se espera a que seque y a empacarlo.
Estos muñecos han sido exportados a Estados Unidos y el fabricante asegura que también han atendido pedidos para Sudamérica.