Salvador Rodríguez López

Es, hasta cierto punto, una aberración defender lo que es y da vida, pero se convierte en la única opción que tienen los ambientalistas para evitar que siga la depredación de las especies arbóreas, los matorrales y todo lo que la madre naturaleza ofrece gratuitamente y que tanto beneficio aporta a todas las especies.
Por lo anterior es digno de reconocerse a quienes tienen largo tiempo de luchar porque se conserve el Bosque de Cobos, al anotarse una victoria parcial – porque aún no está dicha la última palabra -, luego de que el Cabildo de Aguascalientes determinó que en esta administración no habrá permisos para construcción en zonas arboladas. En el caso de Cobos se ofreció a los inversores permutar el terreno en otro sitio de la capital para que lleven a cabo el desarrollo habitacional y comercial que tienen proyectado.
Aunque la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) decretó en junio pasado ceder a los gobiernos de los estados y municipios la determinación sobre el cambio de uso de suelo, en Cobos el trámite continúa su curso normal, ya que es un asunto anterior al acuerdo, por lo que en cualquier momento puede autorizar el tan demandado cambio de uso de suelo.
En caso de que fuera así, los constructores tendrían que tener el permiso del Ayuntamiento para llevar a cabo las obras y es aquí en donde se toparían con pared, ya que las autoridades municipales no extenderían la autorización, conforme a lo señalado en la sesión de Cabildo el pasado 10 de agosto. Lo único que se aceptaría es que los propietarios o promotores del núcleo habitacional accedan a recibir a cambio otro predio con una dimensión similar, en algún punto de la ciudad.
Para quienes tienen tiempo de participar en las campañas de preservación del hábitat natural fue un paso muy importante el que acordó la autoridad local, manifestó la presidenta del Movimiento Ambiental de Aguascalientes, María Guadalupe Castorena Esparza, al ser un área que está contiguo a la zona de tolerancia, “donde hemos encontrado las excretas del lince rojo, ahí se tomaron las fotografías hace algunos años del lince y tenemos registradas muchas especies, es un lindo predio y colinda con el arroyo que es una de nuestras partes medulares, dentro del Bosque de Los Cobos, el arroyo con los restos de fósiles”.
Adelantó que entre los proyectos que hay, una vez que se concluyan todos los procedimientos que tengan que ver con ese lugar, se lleven a cabo trabajos de recuperación, para lo cual hay una propuesta de conservación, de preservación y actividades de bajo impacto, senderismo y de ruta para bicicletas, todo ello sin afectar la vegetación.
Asimismo, representantes de distintos grupos se reunieron con el secretario de Desarrollo Urbano municipal, Jesús Castillo, quedando en agilizar los estudios técnicos que justifiquen el manejo del sitio y que se destine para diversas actividades, sin que dañe o modifique el entorno.
Por su parte, Humberto Tenorio Izazaga, presidente de Conciencia Ecológica de Aguascalientes, que estuvo presente en la sesión de Cabildo, expresó su beneplácito por el acuerdo alcanzado y el compromiso asumido por el pleno edilicio, al colocarse “en el lado correcto de la historia”, en tanto Sergio Reyes Ruiz elogió los esfuerzos por hacer de Aguascalientes “un municipio con mayor número de áreas verdes”.
Aunque la atención se ha centrado en Cobos, como en su momento lo fue con el parque La Pona, es mucho lo que queda por hacer, por vigilar y estar alertas, para evitar que se destruyan los árboles, así se trate de uno. Lo único que podría aceptarse es cuando exista peligro de que se desplome o que las raíces pongan en riesgo las fincas aledañas, pero no para “limpiar” el terreno en interés de construir un centro comercial, un fraccionamiento o cualquier otra obra, cuando hay tanto predio sin utilidad alguna.

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“Don Beto, don Beto, ya tenemos carretera”, gritaba el joven al hombre que no podía creer que por fin se había cumplido un largo anhelo. Fue un comercial muy popular del gobierno salinista en 1992, que daba a entender que con esta obra vendría el progreso a la región, algo que nunca se supo si se hizo realidad, porque el famoso Don Beto no volvió a aparecer para informar cuál había sido el beneficio.
En este sentido va el reconocimiento que hizo el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a Aguascalientes, que recibió la Cédula de Patrocinio Cultural de la Humanidad”, al ser parte del Camino Real de Tierra Adentro. Al recibir el documento, el gobernador Martín Orozco Sandoval dijo que habrá una inversión de 60 millones de pesos para la restauración de la ex hacienda de Peñuelas, que está en el municipio de la capital, que es parte de esta ruta, además de dos kilómetros del camino en su colindancia con la ex hacienda de Pabellón de Hidalgo, Rincón de Romos.
El plan es que en la ex hacienda de Peñuelas participe el sector privado en el rescate y preservación de la arquitectura y la zona donde se localiza, sin especificarse para qué se destinará el lugar y si será un espacio abierto al público, que sería lo ideal, a imagen y semejanza de fincas campestres de Europa, que sirven como hospederías, restaurantes, para reuniones y convenciones y de encuentros culturales y artísticos, lo que dinamiza la economía y el empleo.
Si se van a invertir recursos públicos que sea para promover el patrimonio cultural, histórico, académico y turístico con que cuenta Aguascalientes, en donde las personas de todos los estratos sociales y económicos puedan participar y asistir y se convierta en un referente para los visitantes.
Algo similar debe ocurrir con la ex Hacienda de San Blas, en Pabellón de Hidalgo, en donde se desarrolló un acontecimiento que marcó la guerra de la Independencia de México. Después de la derrota en el Puente de Calderón, los líderes insurgentes huyeron hacia el norte del país con la esperanza de llegar a Estados Unidos y comprar armamento. Al pernoctar en la ex hacienda de San Blas, Aldama, Abasolo, Allende y Rayón – constituidos en Junta Militar -, acordaron despojar del mando de las tropas al cura Don Miguel Hidalgo y Costilla. Traicionados por el ex jefe realista, Ignacio Elizondo, que se había unido a la sublevación, les sugirió detenerse a descansar en las Norias de Acatita de Baján, donde fueron aprehendidos en marzo y trasladados a Mapimí, Durango, de ahí a Chihuahua. El 26 de junio del mismo año de 1811 fueron fusilados Allende, Aldama, Jiménez, y el cura Hidalgo el 30 de julio. Los cuatro fueron decapitados y sus cabezas exhibidas por diez años en cada esquina de la Alhóndiga de Granaditas, Guanajuato, mientras que Abasolo murió preso en 1816 en una cárcel de Cádiz, España.
Son pasajes de la historia nacional intrínsicamente vinculados a la ex hacienda de San Blas, que en memoria de aquellos momentos creó el Museo de la Insurgencia, mismo que hace falta que se promueva para que tanto aguascalentenses como turistas lo visiten.

ES LO MISMO
En las recientes elecciones presidenciales el PRI fue duramente criticado por haber escogido como candidato a José Antonio Meade, pese que no era miembro del partido, en cambio ahora que el PRD nombró a Miguel Ángel Mancera coordinador del grupo de los próximos senadores ni quien diga nada, aún cuando el ex jefe de gobierno capitalino siempre se ufanó de no ser miembro del Sol Azteca, por el que llegó a ese cargo. Son casos similares que sin embargo no se miden con la misma vara, porque la intención ha sido, y es, aporrear al tricolor, sin mirar que de aquello que les escandaliza es lo que hacen.