Es posible que en varias partes del mundo existan los famosos “chapulines” en la política, sólo que en México son tantos los que brincan de un lado a otro que se cree que nada más aquí los hay, cuando la realidad es que en cualquier lugar del planeta tierra pervive este fenómeno gracias a la laxitud de la leyes y a que los ciudadanos permiten su presencia.

Son entes que “huelen” el peligro por lo que antes de que se hunda el barco saltan con tan buena suerte que, como los gatos, a donde llegan caen parados y en poco tiempo limpian su piel para darle la tonalidad que corresponde al momento.

Por ello no sorprende que un grupo de ex líderes del SNTE preparen lo necesario para colocar un alfil como secretario general, con lo cual esperan tener durante cuatro años el control del organismo, además de permitirles acomodarse a los nuevos tiempos político-gubernamentales.

Es un grupo compacto que en 2016 apoyó con todo la candidatura del actual gobernador Martín Orozco Sandoval, por lo que en reciprocidad esperaban que, al menos, le diera a uno de ellos o a un allegado la dirección del Instituto de Educación (IEA), pero una vez definida esa posición empezó una retirada estratégica, que sin rupturas les permitiera estar, sin estar, con lo que pudieron seguir como invitados a diversos actos.

Con la tercera llegada del lópezobradorismo les renació el espíritu de “izquierda” y sin hacer ruido trabajaron para el Movimiento de Regeneración Nacional, aprovechando la influencia que aún conservan entre sus compañeros, lo que finalmente redituó en triunfos inesperados ya que hubo candidatos y candidatas que ganaron sin hacer campaña, o que la hicieron de forma mínima, lo que fue una demostración de “músculo” que probablemente se les tome en cuenta.

Mientras esperan el reconocimiento hacen calistenia en donde más saben, al apuntalar el interés manifestado por dos jóvenes profesores que pretenden la secretaría general de la Sección Uno del SNTE, con el entendido que quien triunfe tendrá que incorporar al otro a una de las carteras más importantes.

Las elecciones tendrán lugar a más tardar el próximo mes de octubre, aunque estatutariamente deben ser en septiembre, pero como todavía no lanzan la convocatoria es factible que se recorra unas semanas, lo que les da más posibilidades de entregarle en bandeja de plata a Morena una de las organizaciones más importantes del estado.

Saber acomodarse a los vientos favorables es una aptitud que pocos tienen, por lo que si su origen fue en el PRI, después pasaron a Nueva Alianza y sin renunciar a esta militancia apoyaron al PAN hace dos años, y ahora se alistan para hacerlo con el partido de moda, siempre con la idea de mantenerse vigentes y lograr los fines que en otras circunstancias no obtendrían.

En otras partes de la República también hay incorporaciones de profesores a Morena, en su mayoría atraídos por la promesa de que se anulará la reforma educativa que consideran “punitiva, persecutoria y antilaboral”, aunque en Aguascalientes las motivaciones van más a recuperar la influencia en las decisiones sindicales y lógicamente, del propio IEA.

Es un asunto que sin duda hará trabajar horas extras a los asesores de gobierno para evitar que le metan un gol, máxime que se desconoce cómo serán las relaciones entre la Federación y la administración estatal, como para tener que lidiar con un sindicato que en el pasado ha impuesto su agenda a la autoridad.

PESO EN EXTINCIÓN

El uso de moneda corriente como eje de cualquier tipo de transacciones empieza a ser – en México –  algo caduco, complicado, que sólo es posible aplicarlo en desembolsos mínimos. La exigencia para recibir pagos es que sea mediante tarjeta de crédito o débito, por lo que quien pretende cubrirlos en efectivo no se lo admiten.

La aerolínea American Airlines, que en breve tendrá enlaces con Aguascalientes, anunció que a partir del próximo lunes 20 de agosto ya no realizará servicios en efectivo en sus operaciones en Cancún, Quintana Roo, por lo que desde esa fecha los pasajeros están obligados a utilizar tarjetas de crédito o débito para cualquier transacción en el aeropuerto, incluyendo la compra de boletos y el pago del equipaje facturado.

Esta medida la adoptó como parte de la escala global, en que American impondrá en cada uno de los aeropuertos donde opera se haga todo con el plástico y no con efectivo, “permitiéndole a los miembros de nuestro equipo a ayudar a nuestros clientes, de una manera más rápida y eficiente”, señaló el gerente general de American Airlines en Cancún, Alfredo Jaimes.

El punto está en que al igual que esa firma aérea, en varios lugares el peso mexicano cede espacios a las tarjetas de crédito, situación que alimenta el propio gobierno federal a través de la Secretaría de Hacienda, al exigir que todo se haga por vía electrónica, y que sea la principal promotora de la campaña comercial del “Buen Fin”, en donde hace rifas de cancelación de deuda a los clientes que pagaron con tarjeta, en tanto deja fuera a quienes lo hicieron en efectivo.

Por su parte, la mayoría de las empresas pagan el salario de su personal mediante el cajero automático, por lo que la totalidad de los trabajadores y directivos cobran con tarjeta, aún cuando se contraviene el Artículo 123 Constitucional: “El salario deberá pagarse precisamente en moneda de curso legal, no siendo permitido hacerlo efectivo con mercancías, ni con vales, fichas o cualquier otro signo representativo con que se pretenda sustituir la moneda” (Inciso X)

La acuñación de monedas en México se remonta al Siglo XVI con la invasión española, que trajo esa idea de origen griego y empleada más tarde por los romanos, al fundarse en 1535 la primera Casa de la Moneda en América, en donde surgió el Real de a ocho, o peso duro, que contenía 27 gramos y medio de plata con un grado de pureza mayor a 900 milésimas. En 1925 se creó el Banco de México, que autorizó la fabricación de papel moneda a la compañía estadounidense de billetes y a partir de 1969 el propio Banco de México fue el encargado de su fabricación.

Pese a la inestabilidad económica en la década de 1980 que llevó a que el 22 de junio de 1992 se creara el “nuevo peso”, con la quita de tres ceros al anterior, por lo que un billete que valía mil pesos se convirtió en un peso, se ha mantenido como moneda corriente, pero ahora, sin desparecerlo se suple con las tarjetas bancarias y de casas comerciales.

El siguiente paso es que las tiendas de abarrotes de las colonias y comunidades rurales también utilicen terminales, de manera que podría llegarse el momento en que para pagar una cuenta de tres, cinco o diez pesos se haga por este medio, dejando el peso para la historia y los museos y en los relatos de los abuelos, y axiomáticamente, en la Carta Magna.

¿Y YO PORQUÉ?

Con el permiso del preclaro ex presidente Vicente Fox, que utilizó la respuesta ¿Y yo porqué? en enero de 2003, ante el conflicto suscitado entre dos canales televisivos, hoy hacen lo mismo los priistas de a pie, a quienes se les pide que expliquen la razón de la debacle electoral de julio pasado. Es un ejercicio de catarsis que pretenden los directivos, aunque no tienen que ir muy lejos para saber la contestación: basta que se paren frente a un espejo. Lo que hace falta es que reconozcan su responsabilidad, puesto que en las cúpulas se definieron las candidaturas y los métodos de campañas. Que se sepa jamás invitaron a la base para que opinara sobre cuáles eran sus preferencias y que propusieran nombres de aspirantes, por lo que más que andar dando palos al viento deben enfocarse a la reconstrucción del partido, en un nuevo discurso, en determinar qué hacer como oposición, no querer endosar culpas a quienes son los últimos en enterarse por quién van a votar.