A partir de la última década del siglo pasado y en lo que va del tercer milenio, han surgido y desaparecido partidos políticos que le han costado a los mexicanos cientos de millones de pesos, lo que no es obstáculo para que se mantenga esta práctica, por lo que hay grupos de individuos que aprovechan las leyes para crear una organización que carece de estructura, porque saben que, mientras se llega el momento de cerrar el changarro, ya gozaron al máximo.

Incluso a lontananza se observa que Nueva Alianza y Encuentro Social se convertirán en partidos locales, luego que a nivel nacional están a punto de perder el registro, paso estratégico con el que esperan dar tiempo para que en la próxima elección federal se recupere ese espacio.

La legislación en la materia señala que cuando un organismo nacional no obtiene el 3% de los votos totales en una elección federal, en automático se le da de baja, pero al mismo tiempo permite que en los estados donde superó ese porcentaje pueda constituirse en un partido local y es a lo que recurren los líderes estatales para salvar las prerrogativas que reciben del erario.

El caso más reciente fue en 2015 cuando el Partido del Trabajo (PT) perdió el registro, aun cuando consiguió seis diputados federales por mayoría relativa en coalición con el PRD. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dictaminó que, efectivamente, no logró el 3% de los sufragios y dispuso que el Instituto Nacional Electoral (INE) le retirara el registro como partido nacional, votando el pleno de los consejeros el 7 de noviembre para cumplir la resolución, sin embargo el PT encontró su tablita de salvación en Aguascalientes al anularse la elección del Distrito 01 y tras la reposición de los comicios obtuvo el porcentaje que superó ese 3%, por lo que el INE le restituyó sus derechos.

En ese ínter el presidente vitalicio local, Héctor Quiroz García, anunció que de no agenciarse esa meta se convertiría en partido local, con lo que no habría problema para participar en las elecciones de 2016, pero no hizo falta dar ese paso ya que las aguas volvieron a su nivel.

Tres años después de aquel sobresalto los petistas viven hoy una etapa soñada, tras su alianza con el partido Morena, lo que también hizo polvo la denuncia de presunto desfalco en las guarderías que tiene en Nuevo León, que por cierto involucró a Quiroz García.

Mientras tanto, el próximo 23 de agosto el INE espera dar a conocer si procede la desaparición de Nueva Alianza y el PES, fecha prevista para llevar a cabo la asignación de legisladores por la vía “plurinominal”, aun cuando los informes que ha suministrado el propio organismo señala que ninguno superó esa escala.

El análisis se centra en determinar si alguno alcanzó por lo menos el multicitado 3% en una de las tres elecciones federales (presidente, diputados y senadores), que de no ser así se procederá a la pérdida del registro.

Aunque siempre se ha dicho que los partidos políticos constituyen una parte muy importante de la democracia, porque en ellos convergen hombres y mujeres con un mismo pensamiento y cuya meta es lograr que se escuchen las voces de todos los miembros, en la práctica una minoría detenta el control y es la que reparte cargos a nivel interno y candidaturas a puestos de elección popular, además que administra (y gasta) los apoyos que por ley recibe del erario, por ello es tanta la apetencia por estar al frente de un organismo o de fundar el propio.

Mientras que micros, pequeños y medianos empresarios trabajan entre 12, 14 y hasta 16 horas diarias para conservar el negocio, que están sujetos a toda clase de vaivenes económicos, obligados a pagar impuestos a los tres niveles de gobierno y salarios a sus trabajadores, además de las prestaciones correspondientes, los partidos no pagan absolutamente nada, inclusive sus empleados no gozan de ninguna garantía laboral y menos de prestaciones, con lo que los líderes pueden disponer como mejor les conviene del dinero que tan generosamente deposita el Instituto Estatal Electoral cada mes.

TEMA DE ANÁLISIS

La complejidad de algunos asuntos provoca que se evadan o sean abordados de manera resumida, sin embargo, es necesario airearlos para que en el conjunto de opiniones cada quien reconozca o adopte con la que mejor concuerde.

Es el caso de la voluntad asistida, esto es, el derecho que tiene un enfermo en etapa terminal de decidir que ya no se le suministre el tratamiento médico con el cual sigue con vida, incluso cuando la ciencia determina que no tiene curación, por lo que resuelve adelantar el último momento.

Es un programa vigente en Aguascalientes desde abril de 2009, cuando entró en vigor la Ley de Voluntad Anticipada y a la que se han acogido 204 personas, que prefrieron dejar de sufrir, principalmente por una enfermedad avanzada, progresiva, degenerativa, incurable, irreversible o mortal, por lo que firmaron el documento que proporciona el Instituto de Salud del Estado o fue ante notario público.

Las razones que cada quien tuvo son muy respetables, ya que fue su propia intención la que llevó a cumplir ese propósito, que en ocasiones encuentran la resistencia de sus allegados al considerar que se pueden buscar otras alternativas.

De las dos acciones que tienen lugar para concretar el procedimiento, una de ellas es que el enfermo firme el formato y otra que algún familiar lo solicite. Sobre este último punto hay una historia que ocurrió hace 12 años en el Hospital Miguel Hidalgo.

Un paciente fue declarado en etapa terminal, pero estaba impedido para hablar por la serie de aparatos a los que estaba entubado. En reunión de familia se determinó desconectarlo, sin embargo él escuchaba todo lo que hablaban pero no podía expresar que no quería que lo hicieran, lo que finalmente no se hizo por la oposición férrea de una hermana, que tuvo que enfrentarse a los demás para impedir que lo realizaran.

Comenta que quería gritar “¡Quiero vivir!”, y le aterraba la idea que le quitaran los tubos lo que, afortunadamente para él, no ocurrió gracias a su consanguínea, por lo que hoy sigue al frente de su rancho, siempre recordando ese episodio y dándole gracias a Dios que mediante esa voz le permitió seguir en este mundo.

Aunque es un garbanzo de a libra lo que sucedió, es para pensarse antes de tomar una determinación, que inclusive atañe a quienes suponen que la única solución es la muerte, que inevitablemente algún día va a llegar, pero no hay que abrirle la puerta antes de tiempo.

INQUIETUD OFICIAL

El temor de los gobernadores de que a partir del uno de diciembre se les “empalme” el superdelegado empieza a tomar forma, luego del anuncio que hizo el próximo presidente de la República que serán los que decidan el destino de los recursos federales, principalmente para el apoyo social. Primero fue Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, gobernador “independiente” de Nuevo León, el que manifestó su rechazo a ese intermediario y luego el titular del Ejecutivo de Campeche, Alejandro Moreno, durante su tercer informe: “Con el gobierno federal nos vinculará una profunda relación institucional, pero tenemos puntos de vista diferentes en muchos temas de carácter nacional. Por ejemplo, somos millones de mexicanos que creemos que la fuente de honestidad y honradez están en el pueblo (…) Ningún gobernante desciende del cielo para curar a un país de todos sus males. Ningún orden de gobierno es jefe de otro orden de gobierno y por ello mismo ninguna figura federal puede convertirse en autoridad intermedia entre el gobierno federal y los gobiernos estatales. Los estados, conforme al Artículo 40 Constitucional, tienen gobiernos libres y soberanos, y del tamaño de la amabilidad federal será la amabilidad estatal, seremos recíprocos en diálogo y entendimiento, y tenemos los tamaños para los escenarios que requieran de nuestra firmeza y carácter”.