El Heraldo de Aguascalientes

Trazan conocimiento

Como los demás niños, antes de llegar a los tres años Lía aprendía al ritmo de las enseñanzas de su mamá. Ahora es parte de un modelo educativo de le permite explorar, expresarse y crear conocimiento con autonomía.
Esta filosofía educativa se conoce como Reggio Emilia, nombre de la ciudad italiana en donde nació después de la Segunda Guerra Mundial.
Sus bases se sustentan en concebir a los pequeños que atraviesan la primera infancia -de cero a seis años- como entes capaces y con potencial para crear conocimiento y cultura.
Antes de ser parte de la enseñanza libre, Lía era una niña apegada a su mamá, Patricia Medina. Ambas pusieron a prueba la distancia con sus primeras experiencias en guarderías, pero Lía sufría y lloraba todo el tiempo.
Cuando Patricia la inscribió en Komapi (Comunidad de Aprendizaje Infantil) temía que ocurriera lo mismo, por lo que le ofrecieron dejarla sólo un par de horas. Al final, Lía se rehusaba a salir de la nueva escuela y al poco tiempo mostró cambios notables en su personalidad.
“Mi hija entró siendo una bebé y salió siendo una niña”, comenta la madre. “Me encanta recogerla porque siempre sale despeinada, pintada de su carita, de tierra o pintura, pero es señal de que se divirtió y me cuenta como pasó el día”.
En Komapi los niños ingresan a un nido con tres divisiones: observadores, de seis a 12 meses, exploradores, de 12 a 24 meses, e investigadores, de 24 a 36 meses.
María José Francés, directora de Komapi, refiere que antes de ingresar al kinder las necesidades de expresión de los pequeños son invisibles y difícilmente se les permite crear su propio concepto de las cosas.
Por ejemplo, explica que cuando se les enseña qué es un elefante regularmente se les da una figura establecida del animal que colorearán o rellenarán con textura, Reggio Emilia promueve que ellos mismos diseñen su elefante y su propia concepción de él.
Es común ver a los niños como un recipiente vacío que los adultos van llenando con conocimientos ya aprendidos a los que ellos se tienen que amoldar, pero está propuesta es todo lo contrario”, agrega María José.
“Los niños tienen muchísimas maneras de expresarse, con sus gestos, sus dibujos, sus movimientos, con su cuerpo y sus reacciones. Este modelo retoma todas las formas que un niño tiene para comunicarse”.
Según Loris Malaguzzi, impulsor del modelo educativo, los niños tienen alrededor de cien lenguajes para comunicarse, mientras que en los sistemas de enseñanza convencional se prioriza únicamente el escrito y verbal.
Por ello, Reggio Emilia cuenta con dos maestras titulares, una que acompaña en los conocimientos básicos y otra que ayuda a fortalecer su creatividad explorando con colores, luces, sabores y texturas, conocida como “atelierista”.

Un espacio para la expresión de la niñez
Una vez que concluya su rehabilitación, Globo Museo de la Niñez de Guadalajara será un espacio de expresión cultural para la población infantil, siguiendo el modelo educativo de Reggio Emilia.
Susana del Pilar, directora del lugar, explica que la intención es que los niños se apropien del espacio, de tal manera que las actividades artísticas no solamente sean dirigidas a la población infantil, sino que los pequeños expongan sus creaciones y opiniones.
Señala que en Italia, donde surgió el modelo Reggio Emilia, las opiniones de los más pequeños han sido un detonante para mejorar la ciudad.
La titular explica que se plantea la creación de conversatorios en la que los niños compartan sus opiniones sobre las problemáticas de su entorno, nutridas de la participación de expertos, artistas y organizaciones civiles.
“No queremos que sólo hagan manualidades, queremos formar un espacio donde los niños puedan mostrar sus expresiones y que nosotros como adultos tomemos en serio estos mensajes”, explica.
“Si lugar a dudas esto nos dará elementos para la transformación que se esta buscando de Guadalajara”.
Del Pilar señala que los resultados de estas actividades servirán como referente para los investigadores que han estudiado el impacto del modelo de “educación libre” en la Ciudad.
El museo es parte del grupo de estudio latinoamericano de Reggio Emilia. Además, será sede de la conferencia anual de este modelo educativo en octubre próximo.

Directo a él
Komapi, Comunidad de Aprendizaje Infantil
Dónde: J.J Martínez Aguirre 4207, Ciudad de los Niños, Zapopan.
Contacto: 2265-2763 y 22652764.
Horario: De 9:00 a 13:00 horas y extendido de 8:00 a 14:30 horas.
El tip: Educación para niños de cero a seis años. Mensualidad de 2,950 pesos e inscripción de 3,809 pesos.