Cuando estás acostumbrado a ejercitarte y te inmovilizan a consecuencia de una fractura podrás desesperarte por permanecer inactivo físicamente por algunas semanas, incluso meses, según el tipo de fractura que hayas sufrido y la zona afectada.
Sin embargo, debes armarte de paciencia y darle a tu cuerpo el tiempo necesario para recuperarse antes de regresar al ejercicio.
Una vez que te remuevan el yeso o la fibra de vidrio es recomendable que reanudes tu actividad física de manera paulatina, de preferencia con la asesoría de un especialista.
“Es importante saber que existen distintas fases en la reparación de una fractura”, señala José Eleuterio González Martínez, especialista en Medicina del

ETAPAS DE MEJORÍA
1 Fase inflamatoria
Ocurre justo en el momento que sucede la fractura, ya que la ruptura de la masa ósea se acompaña de una ruptura de vasos sanguíneos, lo que provoca hematoma, inflamación, dolor e incapacidad para realizar movimientos con el miembro afectado.

2 Fase de reparación
Las células comienzan a producir nuevo material óseo para reemplazar el tejido dañado, proceso que se conoce como formación de callo óseo.

3 Fase de remodelación
Comienza aproximadamente a las seis semanas después de la lesión. “En la última etapa el nuevo material óseo se va depositando en la zona de fractura, pero como ésta tiene un patrón irregular, en la fase de remodelación se arreglan los pequeños detalles para que el hueso quede completamente normal”, explica González Martínez.

Sigue las instrucciones
Tan pronto como puedas retoma el ejercicio tomando en cuenta las siguientes indicaciones:
– Comienza tu entrenamiento con 5 a 10 minutos de calentamiento.
– Realiza ejercicios de fortalecimiento estirando cuidadosamente la zona afectada hasta donde puedas extenderla sin dolor.
– Ejercita las partes de tu cuerpo que no estén lesionadas.
– Empieza por levantar poco peso y aumentar el número de repeticiones.
– Busca asesoría profesional para adaptar el entrenamiento a tu condición actual.

UN PASO A LA VEZ
Después de una fractura la mejor forma de retomar tu actividad física es de manera gradual, de lo contrario corres el riesgo de interrumpir tu proceso de recuperación, incluso de lesionarte.
El tiempo para regresar al ejercicio o al deporte es muy variable, pueden ser desde semanas hasta meses, todo depende del tipo de fractura, del miembro afectado, del tratamiento recibido, si sólo se requirió inmovilización o fue necesaria una cirugía con material de osteosíntesis (placa, tornillo, clavo), así como del tipo de actividad física que se practica.
“Por lo general, en las fracturas de los miembros superiores los deportistas regresan a su actividad más rápido en comparación con las fracturas de los miembros inferiores”, comparte González Martínez, especialista de Sports and Rehab Clinic.
“Antes de volver al ejercicio, el paciente debe ser evaluado para ver cómo ha evolucionado su fractura, también es necesario que siga un programa de rehabilitación para disminuir la inflamación, mejorar los rangos de movimiento y fortalecer la zona afectada. Esto le ayudará a regresar mas rápido a su actividad física”.
Una vez que la fractura haya sanado y el programa de rehabilitación se haya completado se sugieren realizar pruebas de campo para que el paciente se reincorpore poco a poco a su entrenamiento hasta que alcance el nivel de desempeño que tenía antes de la lesión.
“Es indispensable acudir con el médico especialista para dosificar el ejercicio”, añade.
“Se pueden empezar a fortalecer los músculos utilizando ligas y luego hacer la transición a pesas. También se recomienda realizar ejercicios de bajo impacto como natación o bicicleta, especialmente cuando las fracturas se presentaron en los miembros inferiores”.

RECUPERACIÓN PAULATINA
Cada persona es diferente y cada fractura es distinta, por eso es indispensable que los pacientes retroalimenten a su médico sobre cómo se van sintiendo con los ejercicios y presten atención a las señales de su cuerpo.
“La gente que practica algún deporte tiene mayores probabilidades de recuperarse más rápido que la gente sedentaria, ya que el ejercicio ayuda a fortalecer los huesos y la masa muscular, favorece la reproducción de células óseas y beneficia el proceso de regeneración”, manifiesta el especialista en Medicina del Deporte y Rehabilitación.
“Realizar ejercicio después de una fractura es muy importante, pero siempre con la evaluación de un médico especialista para tener una mejor recuperación”.