Finalmente el Infonavit da un paso muy importante, al anunciar que irá a la caza de los que capitanean las invasiones de viviendas, con lo que no sólo busca recuperar las que han sido invadidas y rentadas por esta clase de individuos, sino que los llevará ante los tribunales.

Mario Antonio Guevara Palomino, delegado estatal del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda  para los Trabajadores, señaló que el área jurídica se enfocará más hacia los que encabezan este tipo de actitudes, por lo que en lo sucesivo habrá denuncias penales que permita reducir los problemas que provocan quienes indebidamente se posesionan de una casa abandonada y que luego ofrecen en renta.

Legalmente procede el desalojo del inmueble invadido, no obstante que en la mayoría de los casos las familias que lo ocupan desconocen que el sujeto que lo alquiló no es el propietario, pero deben entregarlo, en tanto se procederá en contra del que engañó a las personas.

A los desahucios, se ha encontrado que diez personas tenían órdenes de aprehensión por diversos delitos, lo que hace suponer que se entreveran con aquellos que tienen una forma honesta de vivir en espera de pasar desapercibidos, sin saber que operativos de esta naturaleza hace que emerjan y sean detenidos.

Durante muchos años los cabecillas de invasiones de terrenos y casas se han escudado bajo el ropaje de “líderes sociales” y hábiles como son utilizan la verborrea para defender “el derecho de los pobres” de tener un lugar donde habitar, por lo que todo su esfuerzo se enfoca en localizar predios de propiedad gubernamental o privada para invadirlos y de inmediato dividirlos en lotes pequeños para entregarlos a las familias, que a su vez proceden a “construir” la casa, que por regla general son láminas o lonas sostenidas por polines o troncos de árbol.

De manera paralela tienen ayudantes que se dedican a buscar casas deshabitadas, que en su mayoría son de interés social y cuyos ocupantes al no poderlas pagar prefieren dejarlas, mismas que luego son rentadas a familias que en ocasiones desconocen que el “dueño” es un impostor.

Como es del conocimiento público, además de amasar una fortuna varios de esos cabecillas han llegado a ser diputados locales y regidores, e incluso candidatos a legisladores federales, por lo que cuando se ha buscado proceder en su contra se dicen “perseguidos políticos” y que todos los delitos que se les imputan son “prefabricados” por las autoridades, convocando a sus seguidores a marchas y plantones para que defiendan su inocencia.

Lo que por regla general se desconoce es que varios de esos domicilios llegan a ser utilizados como bodega de objetos robados y de lo que se sabe hasta que hay una denuncia, o por alguna acción policíaca que detecta la situación anómala.

Aunque sabe que puede ser objeto de falacias para que se desista de ese propósito, Guevara Palomino está dispuesto a fijar un precedente y sentar en el banquillo a quienes por varios sexenios han burlado a la justicia, para ello hay total disposición del gobierno del estado, de los ayuntamientos, dependencias federales y los sectores privado y social, para hacer que en Aguascalientes prevalezca el orden y la justicia y quien se atreva a violentar la ley reciba el castigo que merece.

De ninguna manera será una tarea fácil la que emprende el representante estatal del Infonavit, pero es una labor loable que debe ser secundada por la sociedad ya que a nadie le conviene que se registre este tipo de situaciones, teniéndose en cuenta que en donde tienen lugar representan un peligro para la vida en común.

UN PASO MÁS

El Ayuntamiento de Aguascalientes y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) suman esfuerzos para rescatar los acueductos que  – presuntamente – fueron construidos hace dos siglos, mismos que servían para trasladar el agua del oriente hacia las huertas, acequias y lo que hoy es el centro de la ciudad.

Aunque la mayoría de estos espacios han desaparecido o se encuentran fragmentados, es posible recuperar una parte que sirva de evocación del esfuerzo que en su momento se hizo y que sirvan como un atractivo turístico, de lo que tanta falta hace.

De acuerdo a lo informado por Marco Antonio Licón Dávila, titular de la Secretaría de Obras Públicas del Municipio, se tienen ubicados algunos lugares que surgieron en dos labores que llevaba a cabo la oficina a su cargo y que ahora se proponen rescatar para que los habitantes del estado y los turistas puedan admirar ese trabajo de arquitectura hidráulica.

Es una obra que reseña con amplitud don Agustín R. González, en Historia del Estado de Aguascalientes (1881) y corroborada a finales de los años 80 del Siglo XX por varias personas, que tuvieron la osadía de introducirse y caminar de la Casa de la Cultura al Templo de San Marcos, lo cual quedó como una aventura más, ya que por alguna razón ha habido resistencia oficial para recobrar esa construcción, que por cierto se hizo sobre tepetate y por lo mismo, por su dureza, debió ser una actividad enorme de los obreros, como se puede apreciar en las paredes y la precaución que tuvieron los técnicos al crear refuerzos de piedra cada cierta distancia, con lo que evitaron que hubiera un derrumbe.

En otros lugares de la ciudad hay algunos vestigios de los acueductos, porque en su mayoría se han perdido debido a la edificación de casas y negocios y obras de alcantarillado y agua potable o trazado de nuevas calles.

Lo único que es posible conocer de aquello es el Caracol, que se ubica a la orilla del bordo El Cedazo, que es la entrada a una parte del acueducto y que pese a su importancia no recibe ningún tipo de difusión para que los turistas se interesen en acudir y transitar por el pasadizo, inclusive hay aguascalentenses que jamás han ido a ese lugar, con lo que se pierden de una experiencia única que tienen tan cerca.

Mientras que aquí continúa el análisis de lo que se puede hacer, en Morelia dieron el gran paso. Hará cuestión de dos años que encontraron un conducto similar al que existe en Aguascalientes y sin pensarlo dos veces el Ayuntamiento destinó 50 millones de pesos para su rescate, labor que bien podría servir para guiar los pasos de lo que se pretende hacer.

CONVOCAN A VOTAR

Aunque es un derecho único de cada persona de ir a votar o abstenerse, para el vocal ejecutivo estatal del Instituto Nacional Electoral, Ignacio Ruelas Olvera, “es una opción irresponsable” no hacerlo, como también anularlo. De las opciones que hay de candidatos y partidos debe haber una que se ajuste a la forma de pensar de cada quien y elegirla es contribuir con la democracia y saber que se actuó con plena conciencia y madurez. Las instituciones se hacen de la mano y sabiendo convivir civilizadamente, y hacerlo con todo respeto para el que piensa diferente, porque las elecciones es un ejercicio colectivo que favorece a que el país y la entidad sigan desarrollándose. El ingeniero Ruelas subrayó que quien anula su voto es una manera cansada de quien renuncia a su condición de ciudadano porque no logra algo significativo. En materia cívico-electoral, ser constructor del propio destino significa participar en la toma de decisiones, y una de ellas es a la que individualmente todo mexicano mayor de 18 años tiene derecho, por lo que desde ahora hay que mentalizarse de ir a las urnas el próximo uno de julio y cumplir con esta facultad que cada uno tiene.