El gobernador Martín Orozco Sandoval volvió a poner sobre la mesa la reiterada petición de tener un enlace ferroviario entre Aguascalientes y Guadalajara, que de concretarse reduciría 60% la distancia entre ambas capitales, a 195 kilómetros.

Es un programa que se presentó desde 2012 y que por diversas razones se ha pospuesto, lo que no obsta para que autoridades estatales, el sector privado y empresas involucradas en el traslado de mercancía mantengan el dedo en el renglón.

Durante la Reunión Anual de Industriales 2019, organizada por la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), en León, Guanajuato, Orozco Sandoval señaló que para lograr la competitividad proyectada y convertirse en la zona más productiva de América Latina, los estados que integran la Alianza Centro-Bajío-Occidente (A-CBO) tienen como prioridad la educación y la infraestructura; sobre este segundo punto consideró que debe definirse el tramo que falta para enlazar directamente por ferrocarril a Aguascalientes y Guadalajara, con lo que habría una relación rápida, lógica y menos costosa hacia y desde Manzanillo.

Expresó que hay confianza de que el Presidente de la República se involucre en este proyecto, en función del apoyo que ha mostrado a las regiones del país “y que apueste también a la región CBO, que es una zona reconocida por tener números positivos en desarrollo económico”.

Está claro que no será una tarea fácil alcanzar este objetivo, ya que la inversión estimada en octubre de 2012 fue de 4,000 millones de pesos, lo que a estas alturas podría duplicarse. Incluye la construcción del tramo Encarnación de Díaz-El Castillo, que acortará el trayecto en 195 kilómetros, en lugar de los 486 kilómetros que son actualmente.

El problema presente estriba en que para llegar a Guadalajara, desde Aguascalientes, y viceversa, los trenes tardan 16 horas con 12 minutos al tener que rodear hasta La Piedad, Michoacán e Irapuato, Gto., mientras que en vía recta sería en 6 horas con 30 minutos.

Además de llevar a cabo esa obra, el plan contempla la construcción de libramientos ferroviarios en las dos ciudades, con lo que se evitará el ingreso de los trenes a la zona urbana y podrían mantener la velocidad de camino, lográndose transportar de manera más eficiente las mercancías que llegan o salen del puerto de Manzanillo y después conectarlas a las rutas ferroviarias que van hacia el norte del país. Al construirse los libramientos se rescatará la vía existente para la utilización de trenes suburbanos, lo que aportaría un beneficio a los habitantes en general.

Los empresarios son los que más han empujado este proyecto, al considerar que trasladar los productos por carretera representa un tránsito de 236.77 kilómetros por la autopista, en 3 horas 30 minutos y aún cuando se duplicaría el tiempo por la vía corta del ferrocarril se compensa con el volumen de carga que trasladen.

El proyecto global se encuentra en el Centro Jalisco-SCT, que es quien ha encabezado los estudios, por lo que bastaría con actualizarlo en materia de inversión y que ésta sea autorizada por el gobierno federal, que junto con los gobiernos de los dos estados y la participación del sector privado, pueda llevarse a cabo.

JUEGO DE VENCIDAS

Desde que se inventaron las comparencias de los funcionarios de primer nivel estatal ante el Congreso local, para que “amplíen” o “expliquen” el contenido del informe anual del gobernador, sólo han servido para ocho cosas, en virtud que varios diputados asumen aire de perdonavidas y los titulares de las dependencias contestan lo que les conviene.

Cada año se repite el número y a decir verdad es una pérdida de tiempo, porque muy pocos diputados se interiorizan de los temas, llegándose el caso que al llevar las preguntas por escrito no saben darle seguimiento cuando los sacan del rumbo, o los reporteros pretenden que las amplíen. El grupo parlamentario mayoritario arropa a los funcionarios, haciéndole preguntas a modo, mientras que la oposición pretende meterlos en un berenjenal en aras que trastabillen, lo que rara vez ocurre, ya que acuden a la sede del parlamento con la idea de responder lo que a su interés se ajuste, que podría ser el caso del renglón de seguridad que está tan de moda, que si le dicen al titular que hay fallas presenta una serie de estadísticas para demostrar lo contrario y si le insisten esquiva todo aquello que pueda comprometerlo.

A ciencia cierta se desconoce cuál es el propósito de mantener este juego pardo, porque para lo único que ha servido es para que los legisladores busquen lucirse y sus interlocutores tomen una actitud socarrona, que al final de la reunión no tiene ningún provecho para los ciudadanos.

Podría cambiarse el formato y que en lugar de que los legisladores interroguen a los servidores, sean los ciudadanos, mediante una participación abierta, donde el único requisito es que se mantenga la civilidad entre ambas partes. A final del día, a quienes deben rendirle cuentas es a los aguascalentenses, a los habitantes de cada colonia urbana o comunidad rural que quieren saber todo lo concerniente a los programas que están a su cargo.

Hacerlo como hasta ahora es el juego del Tío Lolo, que se hace sólo para cumplir lo que está estipulado en la ley, ley que por cierto hicieron los diputados, de manera que ya es hora de que la cambien y dejen su lugar a los habitantes interesados en conocer en qué y cómo se gastaron los recursos en cada acción, o si la inversión que se hace concuerda con los resultados.

Si tanto se habla de que los tiempos actuales son “otros”, pues a demostrarlo, empezando por darle su lugar a Juan Pueblo, que pese a que es el quien sostiene al aparato gubernamental no tiene voz ni voto en los asuntos públicos. Su única participación es el día de las elecciones y que, precisamente, por este desencanto, concurre a las urnas menos de la mitad de los empadronados.

Hacer un acercamiento entre sociedad y funcionarios puede convertirse en un ejercicio civil de enorme valor, lo que se cerraría esa brecha que de siempre ha existido, cuando debería de ser lo contrario, de una comunicación permanente entre ambas partes, teniéndose en cuenta que quien está al frente de una oficina es uno más de la colectividad, sólo que en ese momento tiene un cargo público pero que en algún momento dejará de serlo y regresa a su lugar.

Ojalá que la actual Legislatura tenga una luz y lleve a cabo las modificaciones correspondientes que haga más atractivas las comparecencias, con lo que todos saldrían ganando, aunque habrá quien suponga que hacerlo así sería un riesgo para los funcionarios, pero serían mínimos ya que las preguntas tendrán que ajustarse a las tareas que tiene encomendadas.

LOS REÚNEN

La Coordinación de Planeación y Proyectos del gobierno del estado, a cargo de Ricardo Alfredo Serrano Rangel organiza para noviembre próximo un encuentro entre ex trabajadores ferrocarrileros para que platiquen sus vivencias, de cómo fue su ingreso a Ferronales, en qué departamentos trabajaron, como fue la convivencia entre compañeros y con sus jefes, cuál fue la enseñanza que abrevaron y cómo es su vida de jubilados. El propósito es que ellos den testimonio de su trayectoria como empleados de una empresa que por casi 90 años fue motor de la economía de Aguascalientes. Uno de los invitados, Joaquín Eduardo Hernández Palacios, adelantó que regresar al espacio que ocuparon los Talleres “es motivo de orgullo, alegría y testimonio intenso de los recuerdos”, por lo que quienes asistan a la ceremonia volverán a vivir esos momentos que día tras día los congregaba en su cometido.