Además, es una actividad que le divierte y apasiona

Haciendo malabares, un joven se gana la vida en los cruceros de Aguascalientes para pagarse sus estudios y apoyar en la economía de su familia. Afirma que para él es un juego que le apasiona y le divierte, además de considerarlo como un trabajo.
Se llama Octavio Calderón Ríos. Tiene 24 años de edad y trabaja en los diferentes cruceros de la ciudad haciendo diferentes malabares con golos que son un conjunto de tres varillas que avienta al aire mediante giros y que deben mantenerse en el aire con distintos movimientos para que no se caigan.
“Ese es el juego y lo realizo porque es algo que me divierte en lo personal. Lo hago más por diversión que por necesidad. También lo tomo como trabajo porque estoy realizando una labor física, estoy invirtiendo tiempo, también los juguetes no son gratis. Todo cuesta”.
Además de los golos, Octavio Calderón también utiliza un monociclo para darle un plus a su espectáculo. “El monociclo es algo que tardé bastante tiempo en aprenderlo, es mucha práctica y miedo a que te vayas a caer. Ahorita lo elevé para que la altura dé más impresión y la gente que viene atrás en los coches me alcance a ver y vea el espectáculo”.
Octavio afirmó que desde pequeño siempre le llamaron la atención los malabares y decidió aprender algunas técnicas con un amigo y viendo videos en Youtube. “Empecé a enseñarme con un amigo, me iba enseñando algunos trucos. Después yo aprendí viendo algunos videos para ver lo básico y de ahí empecé a hacer mis propios movimientos y le metí mi estilo”.
Calderón Ríos lleva tres años y medio dedicado al malabarismo en los cruceros y por lo cual obtiene ganancias promedio de hasta 100 pesos por hora llegando a permanecer hasta cuatro horas al día. “Entre 50 y 100 pesos una hora, depende lo que aguante. Lo máximo que aguanta mi cuerpo son cuatro horas. Normalmente me quedo dos horas, a veces tres, dependiendo de cómo esté”.
Con las ganancias que obtiene, Octavio Calderón se paga sus estudios en la universidad para su carrera de Mercadotecnia y Diseño Gráfico, además de su comida y apoya en casa para el sostenimiento familiar.
Octavio Calderón afirma ser una persona ahorrativa, lo que le ha permitido abrir un negocio de playeras que paulatinamente busca hacerlo crecer. “A mí lo que me gusta es ahorrar para hacer inversiones. Con el dinero compro unas playeras, tengo un negocio de playeras y ya lo voy haciendo crecer poco a poco”.