MONTERREY.- Bastaron dos horas y media de canciones y unos buenos tragos para que Alejandro Fernández terminara «happy».
Tras la primera de tres presentaciones que El Potrillo dará en el Domo Care de la Expo Guadalupe, salió contento y con ganas de atender a la prensa que lo esperó hasta las 2:37 horas de ayer.
El cantante, de 46 años, se mostró bromista al escuchar, en un celular, un audio en el cual el ex boxeador Julio César Chávez lo saluda y le recomienda no beber más alcohol.
«A pistear todo mundo se pone, no se pongan de fresas, cab… O sea, no ma…», dijo El Potrillo, quien también mandó un mensaje a Chávez.
«Dile que no se ponga a pistear él», bromeó el intérprete, quien varias veces ha sido captado con alguna copa de más.
Aclaró que siente un gran respeto y admiración por Chávez.
Sobre la salud de Chente dijo que se encuentra bien, sin dar más detalles.
En la charla con la prensa, de dos minutos, salió a colación el nombre de Luis Miguel, a quien demandó por una gira que iban a compartir en 2016 y por la cual, se dice, le dio un adelanto de 7 millones de dólares.
Antes de responder, Alejandro lo pensó muy bien, o, mejor dicho, lo meditó: respiró profundamente, juntó las manos y las pegó a su nariz, para después simular una posición de yoga.
«Nama…», dijo, para corregir su frase y en broma exclamó: «Ooommm… ¡mamasté!». (Lorena Corpus y Paula Ruiz/Agencia Reforma)