La final de vuelta se jugó después de una semana intensa donde toda una ciudad se paralizó en busca del nuevo campeón del futbol mexicano; en punto de las 18:00 horas en el BBVA Bancomer, Monterrey y Tigres chocaron en el partido de vuelta de la gran final. La ida terminó empatada a 1 gol, por lo que nadie tenía ventaja, solamente Rayados por ser locales, y así comenzó una de las finales más intensas y mejor jugadas de los torneos cortos.
Apenas se acomodaban los asistentes al estadio cuando el partido explotó con un gol tempranero por parte de Dorlan Pabón; la jugada comenzó en la zona baja de Monterrey, César Montes mandó un balón largo para Rogelio Funes Mori quien ante la marca férrea de los zagueros felinos le bajó la pelota a Dorlan que remató de primera intención de volea para poner el balón adentro del arco de Nahuel Guzmán, y en consecuencia, el estadio explotó de júbilo por el gol de los locales. Al minuto 9 Dorlan volvió a avisar con una escapada por la derecha, ingresó al área y sin querer remató a puerta, pero Nahuel atajó de buena forma; la intención del colombiano era centrar, pero debido a un bache en el campo le salió un tiro que fue bien atajado por el arquero argentino.
Conforme pasaron los minutos, poco a poco se fue acomodando en el campo el conjunto de Ferreti, haciéndose con la posesión del balón, mientras que los rayados se tiraron hacia atrás para esperar al contragolpe; Aquino fue el primero en avisar al 23 cuando desde la esquina del área izquierda, tiró por arriba buscando el ángulo superior izquierdo de Hugo González, pero el balón salió por poco desviado. Al minuto 30 llegó el empate para Tigres, Dueñas mandó un centró raso hacia las afueras del área, Eduardo Vargas tiró de primera intención por abajo y el balón dio un brinco antes de llegar a Hugo González, que colaboró para que el encuentro se empatara.
Con el gol el conjunto de Tigres creció en el encuentro, se hizo de la pelota y tuvo mejor actitud que Monterrey; los Rayados se veían desconcertados por el empate recibido, al 34 vino la voltereta por parte de los felinos. Desde la esquina en cobro en corto, Carioca mandó centro a segundo palo, Fernando Meza llegó como un tren para rematar de forma picada y poner el 2-1 para Tigres. Los siguientes minutos transcurrieron sin grandes emociones ante la visita defendiendo y Monterrey golpeado por la desventaja.
Para la segunda mitad Monterrey salió con todo al ataque mientras los Tigres se tiraron por completo atrás en busca de un contragolpe; la defensa de los felinos respondió durante todo el partido, y al 53 fue la primera grande para Monterrey, desde un tiro libre afuera del área, Dorlan sacó un bombazo raso que besó el poste izquierdo de Nahuel, y en ese tiro de esquina vino la siguiente, tras una peinada Fuentes remató de volea, pero Nahuel sacó un reflejo impresionante con la pierna para salvar su meta. Los siguientes minutos estuvieron llenos de centros para el área felina, pero el defensor Meza sacó todo lo que mandaba Monterrey por aire.
Al 66 vino otra clara para Monterrey cuando en un rebote de tiro de esquina Montes remató de volea con la derecha, el balón pasó al lado de la cabaña Tigre, el gol se sentía cada vez más cerca para Monterrey. El partido se rompió, no había media cancha y era de constantes llegadas, y al 68 Meza hizo la salvada del partido, Funes Mori bajó el balón dentro el área y cuando se preparaba para fusilar a Nahuel, Meza se barrió de una manera impresionante para sacarle el balón al argentino. Después de eso, el encuentro entró en un bache, todo San Nicolás de los Garza se tiró para atrás buscando cuidar el balón y Monterrey se quedó sin ideas.
Al 80 llegó la jugada clave del partido, Jorge Benítez fue derribado en el área por Gignac, causando que Fernando Guerrero cobrara la pena máxima; Avilés Hurtado se paró desde los once pasos para cobrarlo, pero el colombiano mandó su disparo a las nubes, ante el buen aguante que tuvo Nahuel Guzmán. A partir de ahí la pandilla se vino abajo moralmente. A seis minutos del final Benítez desbordó por la parte derecha del campo, entró al área para mandar diagonal retrasada, Nahuel adivinó la jugada y sacó el balón. Se acababa el reloj y no se veía por dónde Monterrey podía hacer daño a la cabaña de Nahuel Guzmán, y a base de centros desesperados fueron los últimos ataques de Monterrey. Ya al 93 surgió la última cuando Benítez remató sin fuerza a las manos de Guzmán.
Así se consumó un nuevo fracaso del líder general que dominó toda la competencia y perdió la final, la segunda que pierde Monterrey en el BBVA. Tigres suma su 6° estrella en su historia, 2° en los últimos 3 campeonatos, donde perdió la pasada final ante Chivas. Poco a poco el conjunto de los Tigres a base de buen trabajo, inversión y una gran dirección técnica por parte de Ricardo Ferreti, está logrando marcar una época en nuestro futbol. Incomparable trabajo de Tigres, al igual que su afición.