Para reanudar las clases en la escuela primaria “Juana de Asbaje”, ubicada en el fraccionamiento de Villas de Nuestra Señora de la Asunción, en un plazo de dos semanas quedarán instaladas dos aulas móviles, que obligará a que los grupos del plantel se distribuyan en los días de asistencia, donde cada uno faltará un día a la semana, ante la insuficiencia de espacios, informó el director de Planeación y Evaluación del IEA, Juan Gaytán Mascorro.

Aunque falta el resultado oficial del peritaje a esta escuela, el Instituto de Educación tiene claro que las aulas dañadas de ese plantel no volverán a usarse, pues cuentan con daño estructural e implica la programación para la  construcción de otro plantel educativo para sustituirlo, lo que sucederá durante el ejercicio 2018.

El funcionario precisó que la nueva mecánica de clases en esa escuela del norte citadino se aplicará en todo el ciclo lectivo 2017-2018.

Tras el sismo de la semana pasada, dijo que para salvaguardar la integridad de los niños, del personal docente y administrativo se suspendieron las clases desde el pasado 20 de septiembre y una vez que se instalen dos aulas móviles, las cuales estarán habilitadas en las siguientes dos semanas.

Esto significará que en esos quince días, los grupos afectados se distribuirán para asistir a clases, un día un grupo no irá, primero el 1º A, luego el 1º B, enseguida el 2º A y el 2º B, 3º A y 3º B, de tal suerte que sólo tendrían que faltar un día a la semana.

Ciertamente habrá una afectación a la comunidad estudiantil pues sólo tendrán cuatro de cinco días de clase a la semana, pero el interés supremo es prevalecer la integridad y seguridad de los niños de primaria.

El problema en esa escuela se relaciona con la mecánica de suelos, ya que se encuentra construida en la parte más alta de esa loma de tierra, en donde existe mucha inestabilidad y además con una filtración de agua que dejó sin los cimientos a ese plantel, por lo que el peso de la construcción del edificio ocasionó que se fracturara un pilar, aparte existe un gran socavón.

Finalmente indicó que este problema de cimentación de esta escuela sucedió por primera vez hace tres años, donde se pusieron unos grandes pilares para sostenerla, los cuales ahora se han quebrantado, evidencia de que el suelo continuará moviéndose y por esa razón se ha solicitado al gobierno municipal la donación de un terreno para construir una nueva escuela para esa zona de la ciudad.