Jesús Carvajal
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- El Rayados emocionante, tirado al frente, letal, pirotécnico y al que no le importa si gana 1-0 o 5-2 como anoche, volvió justo a los ojos de la afición en ansiada Liguilla.
El regreso de Antonio Mohamed al banquillo del Monterrey, en sustitución de Diego Alonso, no podría tener mayor justificación que con la actuación de ayer en el juego de ida ante Santos, en el que los Rayados tomaron ya una ventaja que los pone con un pie y medio en las Semifinales.
La velada en el Estadio BBVA, a la que acudieron 33 mil 365 aficionados, fue una montaña rusa de emociones, en la que dos figuras de Rayados fueron sobresalientes, Dorlan Pabon y Vincent Janssen, quien hizo olvidar la ausencia del lesionado y segundo máximo goleador en la historia del equipo, Rogelio Funes Mori.
Pero qué decir de Pabon, quien con dos golazos, uno para abrir el marcador y otro para cerrarlo, además de asistir en otro y generar un autogol, tuvo una regresión futbolística al lucir como en sus mejores noches, tras no haber marcado ni un gol en la fase regular.
Ahora Monterrey, octavo lugar del torneo, huele a semifinalista y tiene en la lona al líder general, pues sólo perdiendo 3-0, 4-1 y 5-2 pudiera quedar fuera; cualquier otro marcador le favorece.
En tan sólo 8 minutos La Pandilla ya ganaba 2-0, pero sólo era el preámbulo de una noche espectacular.
Pabon abrió la tanda con un golazo al ángulo, tras recibir un pase de Carlos Rodríguez, luego de un tiro de esquina y el 2-0 lo puso Nicolás Sánchez, quien remató de cabeza para marcar su gol para ya sumar 32 como albiazul y empatar a Careca en el puesto 19 histórico.
Al minuto 13 parecía resolverse la serie, cuando Janssen asistió a Rodríguez, quien anotó el 3-0, pero que fue anulado gracias al VAR por una mano del holandés.
Santos aprovechó errores puntales de defensa del Monterrey para igualar, primero con Julio Furch, quien recibió un balón en tres cuartos de cancha y condujo entre cinco Rayados para definir.
Y luego con Eryc Castillo, en una jugada en la que los santistas le cabecearon tres veces a Rayados en su área, y en la que el ecuatoriano definió de palomita con el arco sólo, luego de que Furch se comió a Marcelo Barovero en la salida.
Parecía venírsele la noche al Monterrey, pero Santos salió con poco orden al complemento, y dejó espacios a un Monterrey que salió a matar y en un tiro-centro de Pabon, Brian Lozano despejó, pero impactó el balón en Gerardo Arteaga y éste lo desvió a la portería de Jonathan Orozco al 54′.
Con la losa de haber recibido dos goles del visitante, los pupilos del «Turco» continuaron electrizantes y con una tribuna eufórica encontraron el 4-2 a través del penal, que le cometieron a César Montes.
Janssen tuvo el valor de pedirle la bola al amo de las penas máximas, Nico Sánchez, para cobrarlo con potencia al ángulo superior derecho de «Jona».
La ventaja parecía cómoda para buscar el pase en Torreón, pero el Rayados de Mohamed no cesó y al 85′ le puso el moño a la victoria cuando Janssen recuperó un balón en la banda izquierda por su propio terreno para luego pasar a Pabon hasta la otra banda.
El colombiano se enfiló al arco y cuando todo mundo esperaba un derechazo potente como es su sello, le bombeó el balón a Orozco, quien se quedó momificado por la sorpresa.
Rayados sufrió para entrar a la Liguilla, pero anoche demostró que la quiere disfrutar a tope.