Gobernadores de diferentes estados del país han incorporado a su agenda de actividades y gastos el “fondeo” de campañas políticas de otras entidades; recurren a contratación de deuda en años electorales y apuestan también a conseguir recursos para proyectos de infraestructura y compra de medicamentos, ambos muy redituables.
Así lo señaló el ex presidente del otrora IFE, Luis Carlos Ugalde, al informar que el financiamiento ilegal de campañas políticas es hoy en día el mayor problema de la democracia mexicana con estudios que calculan que por cada peso que los partidos reportan a la autoridad, como gasto ejercido, hay 15 pesos “por debajo de la mesa”.
“El problema es mayor, sin embargo, del mismo se habla poco y las medidas para solucionarlo han sido erráticas y superficiales, de ahí que ha crecido tanto como ha aumentado el desvío de recursos, la intervención de empresarios contratistas y la injerencia del crimen organizado”.
En conferencia sobre “Transparencia y Corrupción en el Financiamiento de Campañas Políticas en México”, Ugalde expuso que cualquier candidato a gobernador, requiere más o menos en promedio unos 500 millones de pesos para ser competitivo.
“Esa es una de las causas principales de la corrupción que hay en el país y se trata de un fenómeno que abarca a todos los partidos políticos”.
En ese sentido, indicó que quienes creen que ahora que Morena es gobierno eso se acabará, están equivocados, ya que “las estructuras clientelares que organizan elecciones y la compra de votos, son como ejércitos de mercenarios que se van moviendo con el gobierno en turno”.
Son grupos que han trabajado con gobierno del PRI, el PAN y el PRD, y se acomodarán al esquema político del país, cualquiera que éste sea.
Si bien, Luis Carlos Ugalde reconoció que en el pasado proceso electoral y con una figura emblemática como la de López Obrador, Morena pudo haber gastado mucho menos que los otros partidos, ante el fenómeno de muchos estados donde “hubo candidatos que ganaron por ser de Morena, independientemente de si tenían meritos o no para vencer”.