PLAYA DEL CARMEN.-Una sonrisa permanente en su rostro caracteriza a Roberto Carlos.
Aquel cantante que causó furor en los 70 y que ha ganado cuatro Grammy Latino y un Grammy sigue manteniéndose centrado, sencillo, carismático.
La edad no pasa para él. El tiempo sólo define un éxito más, ya que mientras su cuerpo se encuentra en este mundo, su mente divaga en uno alterno, paralelo, un lugar donde el amor es el centro de una sociedad pacífica.
“Hoy las personas son más libres, por eso se sienten mucho más a gusto para casarse, incluso divorciarse, pero el amor es igual, se siente igual, las historias son las mismas contadas de una forma nueva; a veces, en unas más suaves; en otras, más agresivas”, afirmó, en entrevista.
Sí, ese es Roberto Carlos, conocido por “Amigo”, cantada al Papa Juan Pablo II, un éxito que resonó a nivel global… antes de la globalización.
“La música siempre alienta a las personas, las impulsa a salir adelante, siempre es algo que alivia un poco los dolores de situaciones que atravesamos día a día en el mundo.
“Tengo una preocupación muy grande con todo lo que sucede, esto lo veo con mucha tristeza, pero lo único que puedo hacer para combatir eso es hablar de amor”.
La fama no lo es todo para él. Su todo es la familia, el cariño del público y el legado que deja con cada letra que plasma en sus canciones.
Llegar a los 77 años se dice fácil, pero no. Su piel podrá presentar una que otra arruga, muy pocas en comparación con alguien que haya vivido tanto, pero eso, para él, no define su vitalidad.
“Yo tengo algo que me alegra mucho. No me siento de la edad que tengo. Soy de 77 años, pero todavía me siento como de unos 40. Me gustaría sentirme de 20, pero me siento feliz de sentirme de 40”.
La vida le puso obstáculos desde niño. A los 6 años, un terrible accidente automovilístico provocó que le amputaran la pierna derecha, desde la rodilla.
Desde entonces, el cantante de “Ese Tipo Soy Yo” usa una prótesis, pero eso no lo detuvo para perseguir su sueño, nada ni nadie lo podía parar. Él sabía que sería un gran artista, y lo ha conseguido, ya que es el único brasileño que cuenta con más de 125 millones de álbumes vendidos, incluso más que The Beatles y Elvis Presley en su país.
“No puedo decir que mi vida ha sido difícil, no. Eso no sería correcto. Donde nací era pobre, pero no me faltaba lo que necesitaba, tenía lo necesario, la ropa, comida, pero lo más importante, tenía mis sueños. Empecé a cantar muy temprano, pero las cosas fueron sucediendo.
“No tuve éxito en mi primer disco ni en el segundo, en el tercero ya, las cosas vinieron paulatinamente, pero todo a su tiempo. No puedo decir que fue difícil, la lucha es la lucha, pero cuando la enfrentamos, podemos vencer y todo se hace más fácil”, expresó.
No se pone barreras en la vida y eso lo plasma en su nuevo disco, Amor sin Límites, donde quiere demostrar que nada es imposible y desea ser un motor de inspiración para los de su generación.
El brasileño, romántico empedernido, vuelve a la música en español con este material y el sencillo “Regreso”. (Froylán Escobar/Agencia Reforma)