Lugo de que se hizo pública la muerte de un estudiante en la Escuela Normal Rural Mactumactzá de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, a causa de trabajos forzados, y de que dos más fueron hospitalizados, la SEP giró el oficio 3473/2018 a las autoridades estatales de las Normales del país, incluida la de Cañada Honda –donde solamente asisten mujeres–, para evitar la Semana de Prueba o de Inducción, en la que se obliga a quienes ahí estudian a realizar actividades extremas, por parte de la dirigencia estudiantil.

El director general de Educación Superior para Profesionales de la Educación, Mario Alfonso Chávez, quien firma el documento, pide a las autoridades estatales, su apoyo para que en el ámbito de sus competencias se sirvan girar instrucciones con la finalidad “de suspender inmediata y definitivamente toda clase de periodo, semana, curso o proceso de inducción, o como se denomine, al que son sometidos los estudiantes de primer semestre o cualquier otro semestre, en las instituciones formadoras de docentes, que ponga en riesgo su integridad física o psicológica”.

Sin embargo, en el caso de la Normal “Justo Sierra”, el documento fechado el 28 de julio llegó tarde, porque la semana de prueba concluyó el viernes pasado y afortunadamente no hubo incidentes qué lamentar.

En esa semana, se pone a correr a los y las alumnas, a realizar trabajos físicos extenuantes, con escaso alimento y agua, para que se preparen y puedan resistir en caso de huelga local o de otros estados, a los que apoyan, lo que fue documentado por estudiantes, cuya identificación obra en poder de esta Redacción.

Por su parte, madres de normalistas, piden a las autoridades educativas (IEA), vigilancia estrecha, para impedir que en la primera semana de clases, se den las novatadas, porque con ellas también se afecta la dignidad de las estudiantes y se pone en riesgo su integridad física y psicológica, ya que las obligan a revolcarse en agua con excremento, a bañarse en chapopote, a vestirse en forma ridícula para que las compañeras se burlen de ellas; además de no dejarlas dormir, entre otras medidas perjudiciales.

Como las clases inician el próximo 20 de agosto, piden que oportunamente se tomen las medidas preventivas necesarias, de lo contrario tendrán que hacer todo lo que la dirigencia estudiantil determine; ya que si se rehúsan les aplican peores castigos, hasta que las hacen desertar.