José de Jesús López de Lara

Un niño de 7 años murió atropellado por una camioneta, al atravesarse corriendo y sin precaución una calle en la colonia Miravalle. La muerte del pequeño fue instantánea.
Al lugar del accidente arribaron policías preventivos del Destacamento “Pocitos”, quienes tuvieron que proteger al conductor de la camioneta, ya que los furiosos vecinos pretendían agredirlo.
Se determinó que fue el propio niño el que provocó el accidente, al salir corriendo de entre unos vehículos estacionados.
Los trágicos hechos se registraron el domingo a las 16:20 horas, sobre la calle Antonio Ávila Castañeda y casi esquina con la calle Carlos Barrón.
El niño fallecido fue identificado como Bairo Alexander, de 7 años, con domicilio en la calle Piracanto, en el fraccionamiento Las Arboledas.
Se estableció que los papás del niño se habían dirigido a la colonia Miravalle para visitar a otros familiares.
Al estar ya en ese lugar el escolar Bairo Alexander se salió de la casa y comenzó a jugar en la banqueta.
En determinado momento pretendió cruzar corriendo la calle en dirección de poniente a oriente, haciéndolo entre unos vehículos que estaban estacionados.
Debido a su imprudencia, fue a impactarse contra la parte lateral posterior derecho de una camioneta Ford Expedition, modelo 2005, color gris, con placas de circulación AFJ-7544 del estado de Aguascalientes, que era conducida por el señor Jorge, de 70 años.
La camioneta circulaba originalmente por la calle Carlos Barrón en dirección de oriente a poniente y al llegar a la calle Antonio Ávila Castañeda el conductor dio vuelta hacia la izquierda para continuar su trayecto de norte a sur, siendo en ese momento en que ocurrió el accidente.
Al momento de caer al suelo el niño, la llanta trasera derecha le pasó sobre su cabeza y le provocó la muerte de manera instantánea. Al percatarse el conductor de la camioneta de lo ocurrido, de inmediato detuvo la marcha.
Algunos vecinos que se percataron del momento del atropello, comenzaron a gritar asustados y eso alertó a los familiares del niño, quienes al darse cuenta de lo ocurrido recogieron el cuerpo y lo llevaron al domicilio con la esperanza de que todavía estuviera vivo.
En esos momentos llegó la patrulla 0005-B1 de la Policía Vial, cuyo oficial se percató que numerosas personas pretendían “linchar” al conductor de la camioneta, por lo que pidió apoyo y momentos después llegaron policías preventivos del Destacamento “Pocitos”, quienes lo resguardaron para evitar que fuera golpeado.
Instantes después llegó la ambulancia ECO-153 del ISSEA, cuyos paramédicos confirmaron la muerte del niño.
Más tarde acudieron a la escena del trágico accidente a realizar las investigaciones correspondientes, los agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Servicios Periciales y el agente del Ministerio Público de Hospitales, quien dio la fe del cadáver del niño.
El conductor de la camioneta Ford Expedition fue trasladado a la Fiscalía General del Estado, en calidad de participante en el accidente, por lo que después de rendir su declaración ministerial fue dejado en libertad.

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