RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

El jueves pasado volvió a aparecer en el canal de las estrellas el programa “Tercer Grado” y abrieron plaza entrevistando a Andrés Manuel López Obrador donde expuso sus postulados de campaña, fue un ejercicio periodístico sin duda interesante. El doctor Leopoldo Gómez responsable de noticias de Televisa, Denise Maerker, Joaquín López Dóriga, Carlos Loret de Mola, Raymundo Riva Palacio, Leo Zuckermann y René Delgado fueron los entrevistadores en un programa muy interesante que duró hora y media y en la que se escuchó libremente a López Obrador.

Lo primero que pensé cuando supe que Tercer Grado reanudaba sus transmisiones con una entrevista colectiva con los mejores talentos que tiene Televisa para la conducción de programas informativos, fue cuando después de la elección del 2006 la gente de Andrés Manuel se quejaba con palabras altisonantes de estos periodistas pues los culpaban de haber hablado en contra de su candidato, y ahora veo que la reanudación de esta emisión que tanto disgusto le causaba a la gente de Andrés Manuel y a él mismo, ahora acude a las instalaciones de Televisa a decir todo lo que él quería decir y decirlo en el tono de una conversación en donde hubo preguntas y donde hubo pequeñas presiones de orden verbal pero todo dentro de lo que era un interrogatorio o una entrevista colectiva de interés periodístico. Sin embargo el hecho de que Andrés Manuel haya ido a esa empresa no puede hacernos olvidar lo que está pasando con el resto del sector empresarial, no podemos olvidar solo por ese gesto de comunicación lo que está pasando entre la COPARMEX, el Consejo Coordinador Empresarial, el Consejo de Hombres de Negocios y el Partido MORENA, porque realmente, y volviendo a los muchos momentos que uno ha vivido, no veíamos un ambiente de crispación entre el mundo político y el mundo empresarial de estas dimensiones de unos y otros , uno insulta a los otros y los otros se defienden, y Andrés Manuel llega al extremo de decir que algunos empresarios participaron en el fraude electoral del 2012 que a él lo perjudicó. Por eso, esa acusación de “golpismo” entre los empresarios se presenta en el momento en el que faltan 56 días para las elecciones y camina en contra de la imagen que Andrés Manuel quiso presentar durante éstos últimos años de que él no era un hombre en contra de la empresa privada, que no era un hombre en contra de los negocios y ha empezado unos choques frontales primero con Slim por lo del aeropuerto, después vino la petición de Taibo, que es uno de sus consejeros, que es uno de sus amigos, para que se llevara a los traidores al Cerro de las Campanas; después vino toda esta serie de acusaciones contra los que han confiscado el poder del gobierno y se han quedado con él. Creo que el mundo en el que llora Andrés Manuel es el mundo de Luis Echeverría y los encapuchados de Chipinque. No debemos olvidar aquellos momentos tan tensos que vivió México cuando fue asesinado Don Eugenio Garza Sada, patriarca industrial en Monterrey, hijo del fundador de la Cervecería Cuauhtémoc, hombre que había forjado el Grupo Monterrey, que construyó el Tec de Monterrey y tantas cosas muy conocidas y que ahora tal parece que hay películas que se regresan y que hay imágenes que no podemos comprender cabalmente en el contexto ni de una “república amorosa” ni de una “constitución moral” a la cual nos ha invitado el candidato de MORENA. Los empresarios han dicho que no van a permitir ataques de ese modo, lo dijo el viernes Gustavo de Hoyos, Presidente de la COPARMEX y lo repitió Juan Pablo Castañón del Consejo Coordinador Empresarial, organización, no hay que olvidar, que nace para ponerle un freno o bloque de capitalistas al presidente Echeverría y frenar un poco su populismo y su intervención de Estado en la economía. Hoy tenemos dos meses para ver como se resuelve este diferendo que en lo personal me parece profundo y muy preocupante.

En el programa Tercer Grado hubo muchas preguntas, algunas sin duda interesantes.  Le preguntó Leopoldo Gómez que si él, López Obrador, no estuviera en la contienda había dicho que no votaría por ninguno de los adversarios porque no les ve cualidades, y le dijo: “Que les dice a todos esos mexicanos que sí les ven cualidades a esos candidatos y que van a poder votar por ellos, cuál sería su mensaje? Y Andrés Manuel respondió que los respetaba mucho, que aspiraba a vivir en auténtica democracia, que debía haber pluralidad, que no debía haber pensamiento único, que eso correspondía a las dictaduras y que en la democracia tenía que haber puntos de vista distintos. Denise Maerker lo cuestionó sobre el desplegado de los empresarios, el de “Así No”, dado a conocer por el Consejo Mexicano de Negocios, dijo López Obrador que esos empresarios son los que se habían reunido con Ricardo Anaya y que era un grupo que se había beneficiado al amparo del poder público y que se habían hecho inmensamente ricos.

Creo que este programa fue un buen ejercicio periodístico en donde hubo respuestas muy reveladoras de López Obrador y que nos dejó la sensación de que Andrés Manuel ya está más en plan de Presidente de la República que de candidato pues aprovechó el programa para decir sus proclamas y aunque hubo preguntas fuertes dio la impresión de que Andrés Manuel ya tiene mucho callo en este tipo de programas y se supo manejar entre las preguntas y los escollos así como entre lo que le planteaban incluso llegó a decir que no iba a caer en provocaciones. Sin duda fue un buen programa.

 

CENSURADO “EL POPULISMO EN AMERICA”

Muchos comentarios ha causado el documental llamado “El Populismo en América”, el cual no he visto como consecuencia de este lío que se ha armado con dicho documental, el cual no se si sea fascistoide pero que en realidad aunque lo fuera, creo que estamos viendo indicios de una manera autoritaria de tratar los asuntos relacionados con la información. No toda la información es de carácter noticiosa, EL HERALDO, por ejemplo, da noticias pero también da información. Una enciclopedia está llena de información pero no tiene noticias, pero todo tiene que ver con la comunicación humana, y me parece que lo que estamos viendo en estos días es un autoritarismo furibundo. ¿Por qué? Porque Andrés Manuel López Obrador dice que un documental que a él le parece aburrido y que a él le parece que es como tomarse un Tafil, y que es un bodrio, él cree que es parte de la guerra sucia y entonces como tal lo denuncia. ¿Y qué es lo que hace? Mete miedo hasta el punto de que se retira la publicidad. Si los productores, porque no tenían otro medio de hacerse publicidad escogieron la publicidad rodante y forraron unos microbuses en la Ciudad de México con las caras de los personajes de su documental, bueno pues los tuvieron que quitar porque los concesionarios de los microbuses se espantaron porque la gente que perteneciendo a MORENA maneja redes de transportes en la Ciudad de México, no se los fueran a apedrear. Entonces quitaron la publicidad de los autobuses, que son unos plásticos  adheribles. En esa publicidad, en blanco y negro, venía López Obrador en primer plano y además venía con la banda presidencial a color, banda presidencial que no tenían que usar photoshop porque hay que recordar que López Obrador ya se había puesto la banda cuando se autoproclamo “presidente legítimo” en una ceremonia en el Zócalo. Se tenía que dar publicidad al fenómeno local y el fenómeno político local del populismo reciente en México es Andrés Manuel López Obrador.

Me parece peligroso no el que él haya protestado por dicho documental, me parece peligroso que su protesta haya causado cautela entre los hombres de las plataformas de la web, o de los directivos de los canales de televisión, que la gente de FOX haya decidido a fin de cuentas no firmar el contrato y se hayan replegado, y también me parece que condicionar la expresión libre es una forma, desde mi punto de vista, inadmisible de censura. Con esto creo que estamos frente a la auditoría de la creación y eso sí me parece fascistoide. Parece que ahora vamos a tener que someter todo a la consideración de un grupo que maneje la cultura, que maneje la información. ¿Quién va a ser? ¿César Yáñez? ¿Paco Ignacio Taibo II? ¿Quién? ¿Quién va a decidir lo que es legítimo y lo que no es legítimo? ¿Quién va a controlar la publicidad del gobierno? ¿Quién va a controlar la propaganda? ¿Quién va a controlar a los medios oficiales? ¿Qué va a pasar con esto que tanto dice la izquierda que le ha preocupado toda su vida que es la libertad de expresión, la libertad de prensa, la prensa libre? Son los mismos que durante años dijeron que el gobierno controlaba los periódicos con la PIPSA. La PIPSA, que era la empresa que le vendía el papel subsidiado a los periódicos, desapareció hace años. Y decían algunos que al periódico que se volvía crítico le suspendían el suministro suficiente de papel, aunque nunca disminuyó el número de periódicos en la Ciudad de México. Lo que ha hecho Andrés Manuel es anunciarnos su carácter de censor, él es un hombre dispuesto no solamente a practicar la censura sino quizás a hacerle caso a quienes pidan más expropiaciones a los empresarios que se le opongan. Ya un candidato les quiere cortar las manos; otro quiere expropiar ¿Y quién va a decidir entre inocentes y culpables? Una sola voz, una sola persona y eso se llama dictadura.

 

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