Staff
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se implementará un sistema que controlará las operaciones aéreas y ayudará a reducir demoras, pero empezará a funcionar hasta el 2020.
Se trata de Airport Collaborative Decision Making (A-CDM), mediante el cual se tendrá un control de la operación aeroportuaria con mayor precisión en el uso de pistas y exactitud en los tiempos de despegue, así como la reducción en demoras de vuelos sin comprometer los estándares de seguridad, informó el aeropuerto en un comunicado.
La aplicación del A-CDM, que se espera concluir en 18 meses, consiste en la integración y colaboración de todos los involucrados en la operación del aeropuerto en un equipo de trabajo que comparta información coherente, transparente y verídica sobre la situación actual, a fin de tomar las decisiones que garanticen una resolución efectiva y oportuna de los problemas, reza el documento.
El AICM destacó que la forma más moderna que hay en el mundo para manejar aeropuertos conflictivos es a través de este sistema.
Resaltó que este mecanismo ya se aplica de manera exitosa en 28 aeropuertos europeos en países como Francia, Bélgica, Reino Unido, Finlandia, España, Suiza, Finlandia y Alemania, entre otros, y cuentan con la certificación de la Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol).
Con su implementación, el AICM se verá beneficiado al lograr una administración más eficiente de la infraestructura y un flujo de tráfico más estable, lo que significa que habría menos aeronaves en el área de maniobras y una reducción del impacto ambiental.
Además, en caso de condiciones adversas, habrá una recuperación más rápida de las operaciones, es decir, un incremento en términos de seguridad, eficiencia y calidad en sus operaciones aéreas.
Los operadores aéreos y en tierra podrían ubicar de manera precisa, en tiempos reales, su aeronave, para lograr una mejor secuencia de salida, además de que se reducirían el consumo de combustible, las demoras y pérdida de conexiones, aseguró el AICM.
En tráfico aéreo habría mayor precisión en el uso de la pista y su capacidad, mayor exactitud en los tiempos de despegue y mejoraría la gestión del flujo y la capacidad, agregó.