Las mujeres violentadas que acuden a denunciar “se la juegan”, porque si su caso llega a tribunales tienen 70% de probabilidad de que si es hombre su juzgador, resulte también un agresor contra ellas.
Así lo señaló la investigadora de la UNAM, Alicia Pérez Duarte, al explicar que el trato discriminatorio hacia las mujeres en tribunales no se detiene, durante la conferencia sustentada en el Poder Judicial del Estado con el tema “El acceso de las mujeres a la justicia”.
El evento, efectuado con motivo de la conmemoración del “Día Internacional de la Mujer”, fue encabezado por el pleno del Supremo Tribunal de Justicia; ahí, destacó que el ciudadano común percibe o sabe que en la justicia hay una sistemática y constante impunidad por falta de respeto a los derechos humanos, en especial para ellas.
En ese contexto, la expositora, miembro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, aseguró que pese a avances, las mujeres agredidas piensan mil veces antes de recurrir a los espacios de procuración e impartición de justicia, sabedoras de que corren el grave riesgo de ser revictimizadas.
Pérez Duarte destacó que la justicia es un elemento indispensable del orden social, así como el último reducto que tiene la sociedad para vivir tranquilamente, de tal manera que si ésta falla, el Estado se desmorona.
Puntualizó sin embargo, que la justicia no es exclusiva de la autoridad jurisdiccional, sino que se gesta en el trato interpersonal y a tribunales se acude precisamente en situación que exija la intervención de un tercero, experto, imparcial, para impartirla.
En ese sentido, subrayó que con la finalidad de que las mujeres puedan acceder a la justicia, es necesario que el propio sistema que la administra provea los elementos que son necesarios para estar en igualdad de condiciones entre hombres y mujeres.
“Antes, deben estar las políticas públicas, por supuesto las leyes y luego la justicia como esa última instancia en donde se va a resolver con respuestas claras lo que no se obtuvo en las opciones anteriores”.