El empresariado busca que su inversión esté segura, por lo que es muy cuidadoso en seleccionar el lugar en el que va a operar, ante todo que ofrezca protección a sus bienes y para su personal, aspiración que se materializa cuando existe una combinación de elementos donde intervienen los tres niveles de Gobierno y la sociedad.

En ese sentido, hay avances importantes en Aguascalientes al haber más firmas nacionales y extranjeras, que junto con las locales, inician negocios y echan raíces, sin embargo, es necesario impulsar cambios en diferentes campos para cerrar el círculo.

Para el magistrado presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Juan Manuel Sánchez Ponce, “un Estado que no garantiza la paz laboral no está creando condiciones de permanencia para sus inversiones foráneas”.

Una verdad incontrovertible si se tiene en cuenta que el sistema productivo debe funcionar como reloj suizo, esto es, que patrones y trabajadores tengan las garantías suficientes para desempeñar sus labores, lo que tiene su cimiento en la ley, por lo que, advirtió, el gran reto está en la transformación del nuevo Sistema de Justicia Laboral, que debe ser más fácil, ágil y eficiente.

La desaparición de las juntas de Conciliación y Arbitraje, tanto federal como local y cuyas tareas pasan a control de los poderes Judicial Federal y Estatal, debe estar aplicada en febrero del año próximo, por consiguiente hay que trabajar intensamente para que la impartición de justicia no se detenga y por el contrario sea más rápida y eficaz.

Consecuentemente, abundó el magistrado Ponce Sánchez, “hay que generar la infraestructura y modificar los procedimientos, pues de lo contrario todo seguirá como hasta ahora, y si bien es cierto que en Aguascalientes la justicia laboral no está mal, no se puede negar que hay muchas áreas de oportunidad para lograr mejorarla sustancialmente”.

Es una asignatura pendiente que debe resolverse a la mayor brevedad, con lo que se cumplirá a cabalidad la reforma constitucional respectiva, en lo que hay corresponsabilidad de los poderes Ejecutivo y Legislativo al ser los que asignan la inversión que se demanda.

El funcionario recordó que la metamorfosis en materia de justicia laboral “no es un reto del Poder Judicial por sí mismo, sino de toda la sociedad a la que se debe dar seguridad laboral, y eso significa tranquilidad de la clase trabajadora”, por lo que es preciso que la confianza laboral y la impartición de justicia sean de manera conveniente.

Bajo ese marco, si los empresarios perciben que se aplica la legislación en tiempo y forma y sin distingos, seguirán aquí, creciendo y generando más capital y empleo, con lo que se germina una cadena de “ganar-ganar”, que por naturaleza interesa a otros inversores locales y foráneos.

Cada quien en su espacio está obligado a conservar, y en su caso superar, lo que se tiene, por una parte el Gobierno del Estado al favorecer la atracción de capitales nativos y nacionales, y al mismo tiempo concibiendo la sinergia necesaria con las compañías extranjeras; y por otra, que la diligencia del derecho en sus distintas manifestaciones sea lo que se espera de sus aplicadores, por lo que en el caso de los nuevos juzgados laborales es importante que se tengan con tiempo para su completa realización.

Este último punto, que es el que atañe al Poder Judicial, tiene que estar decidido a la voz de ya, puesto que sólo quedan 90 días para apegarse a lo dispuesto en la Constitución General de la República.

SENSATEZ Y DISCIPLINA

En los momentos álgidos que se registran en el Partido Revolucionario Institucional, se requiere de una voz reflexiva, de alguien con la suficiente autoridad moral que contribuya a reencausar los intereses personales y se entienda que por encima de todo está el bien superior del organismo.

Los forcejeos que hay entre varias corrientes por hacerse de las candidaturas a senadores y diputados provoca una semiparalización de las actividades político-sociales, ya que la atención la enfoca cada quien en alcanzar sus propósitos sin importar el daño que cause, lo que, de no haber atención a la mayor brevedad del Comité Nacional, puede ser fatal para el proceso en marcha.

Esa voz prudente, madura, responsable, que convoque a desechar todo individualismo para dar paso a los acuerdos, es la del profesor José Refugio Esparza Reyes, que gobernó el estado de 1974 a 1980 y falleció el 12 de noviembre de 2015.

Como legado dejó una serie de sugerencias que en su momento fueron necesarias para poner orden y que hoy nuevamente se requiere atenderlas para darle rumbo al PRI local, tan necesitado de unidad y compromiso de todos sus miembros.

Esparza Reyes reeditó en 2003 los “Tres Documentos Políticos”que escribió en 1975, en los que menciona que “seguimos desgarrándonos unos a otros, en el seno de nuestras propias organizaciones, no cambiamos de actitudes ni de expresiones ¡Como si nada!” y “si otra vez perdemos y volvemos a perder y a perder… ¿Cuántos años pasarán? ¿Más de setenta?”.

El partido debe ser eficiente y cercano a la sociedad, por lo que pidió que “se proscriba la arbitrariedad, el autoritarismo y cualquier acto deshonesto”, y los priistas actúen “con sentido común; necesitamos ser más realistas, escrupulosos y honestos”.

Sostuvo JRER que la clave está en democratizar, verdaderamente, al partido, “sin mojigaterías”, teniéndose en cuenta que “la simulación nos ha perdido. La gente está muy politizada y sabe, mejor que nosotros, qué es lo que más le conviene”.

Respecto a los candidatos a cargos de elección popular, con precisión apunta: “De ahí la delicadísima importancia de buscar, con lupa, a quienes más garantías ofrezcan para un desempeño a la medida de las exigencias y aspiraciones populares, o a quien más se acerque a la idealidad, dentro de lo humano circunstancial”, por lo mismo “no podemos abstenernos ni actuar con ligereza e irresponsabilidad.

“¡Hay que ser inteligentes! ¡Ya no debemos ofuscarnos! ¡Utilicemos el cerebro y el corazón! ¡Ya no el hígado y la vesícula!”.

Es incuestionable que “lo que no hagamos nosotros lo harán los demás. Esta es la gran alternativa”, puntualiza, como advertencia de que o se procede con raciocinio y argumentación o el Revolucionario Institucional seguirá en el tobogán comicial, del que no ha podido salir desde al año 2000.

Frente a los acontecimientos actuales, el profesor Esparza considera que “ya no basta la simple militancia, no importa de quien se trate”, por lo que es necesaria la capacidad y experiencia, con antecedentes comprobados que garanticen: “Ejemplar honestidad, eficacia y eficiencia, mística revolucionaria y lealtad institucional”, todo lo cual sustentado en la congruencia, que se cumpla cabalmente “sin términos medios o medias tintas”, por lo que es necesario que la militancia sea exigente, participativa, vigilante y crítica.

Son ideas que pese a los años, no pierden actualidad y todo porque hay una negativa de echar por la borda todo aquello que estorba y hacerse el propósito de conducirse con espíritu renovador para reconquistar los asientos que están en otras manos. Se los recuerda alguien que ya no está aquí, pero que conoció al dedillo los entretelones del priismo.

FALTA LA LANA

Como siempre ocurre entre los congresistas, crean leyes que luego no saben cómo llevarlas a la práctica. Esta vez sucedió en la Cámara de Diputados, al tener lista la Fiscalía Especializada en Contra del Robo de Ganado, pero no hay recursos para hacerla realidad. Tienen la envoltura y esperan que otras instancias la rellenen. El abigeato es un azote para los ganaderos de todo el país, que enfrentan pérdidas cuantiosas por la inseguridad reinante y la falta de apoyo de las autoridades encargadas de perseguir el delito, por lo que el anuncio que hizo aquí el diputado Gerardo Salas no pasó de ser una más de las promesas de los políticos, en espera de que a futuro se logre el financiamiento.