Ricardo Vargas

Este jueves se aprobó en el Senado estadounidense el nuevo acuerdo comercial que sustituirá al actual TLCAN, y que conocemos como T-MEC. Con esta noticia, se da un avance inmportante hacia la consolidación de este nuevo acuerdo que desde hace más de dos años comenzó a ser discutido por los tres países participantes.

Este es un tema importante para la economía mexicana, primero por el momento de desaceleración e incertidumbre que atravesamos desde hace algunos meses, pero principalmente por la relación que guarda nuestra economía con la economía estadounidense y por lo dependientes que nos hemos vuelto al comercio internacional.

Aunado a esto, el hecho mismo de que Estados Unidos haya aceptado este acuerdo, significa el mayor avance que ha habido en esta negociación desde que inició formalmente a mediados de 2017 con Donald Trump como presidente en funciones. Con esta aprobación el siguiente paso es que el presidente Trump promulgue formalmente esta aprobación del poder legislativo estadounidense para que sea finalmente el turno de Canadá, en donde se espera que el acuerdo sea aprobado sin mayor problema, pues luego de la última ronda de negociaciones los tres países involucrados se vieron satisfechos con lo parcialmente resuelto.

En esta ocasión, el Senado estadounidense aprobó el acuerdo por una razón de 89 votos a favor contra 10 votos en contra; un resultado que es más claro incluso que la votación por la cual se aprobó el actual Tratado de Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA por sus siglas en inglés). Esto representa sin duda una buena noticia para la economía mexicana, pues a pesar de que el TLCAN se ha mantenido siempre vigente (incluso cuando se dio inicio a las nuevas rondas de negociaciones), ha rondado un cierto aire de incertidumbre y desconfianza al no haber formalmente un nuevo acuerdo que logre reemplazar al existente.

Y esto ha sido así, pues a pesar de que durante los dos últimos años hemos escuchado varias veces noticias sobre aprobaciones de acuerdos y avances en las negociaciones, no habíamos estado realmente parados en donde lo estamos hoy. El momento más importante quizá hasta antes de esta semana había sido aquella “aprobación” que dieron los tres países a través de sus representantes en las negociaciones a lo que hasta entonces se había acordado de manera preliminar.

En aquella ocasión, antes de que diera inicio la cumbre del G20 en Buenos Aires, los presidentes de los tres países de América del Norte firmaron aquel preacuerdo, para que pasara a ser discutido y aprobado posteriormente en cada uno de los tres congresos. Sin embargo, esto se interpretó después como una simple formalidad para agradecer a nuestro entonces presidente Enrique Peña Nieto y a su equipo negociador todo el trabajo realizado, pues la continuación de las negociaciones correría ahora a cargo de la nueva administración federal de nuestro país.

Después de este formalismo, durante todo el año pasado vimos diferentes discusiones y rondas de negociaciones en donde se discutieron puntos que se habían incluso considerado como definidos, por lo que la negociación en general demoró más de lo esperado. Destacaron en este sentido las discusiones y reformas a temas laborales, de productos de origen y de propiedad intelectual, para que finalmente después de un año se volviera a “aprobar” el acuerdo por los representantes de los tres países. Esta vez en Palacio Nacional, en el pasado mes de diciembre.

Después de esto, y como se buscó un año atrás, el acuerdo tendría que ser aprobado por cada uno de los tres Congresos. Primero se hizo lo propio en nuestro país, el pasado mes de diciembre, y esta semana se aprobó también en Estados Unidos por lo que ahorá pasará a ser revisado y discutido en Canadá a finales de este mes.

A estas alturas, sin duda se observa un muy cercano T-MEC que pueda sustituir al vigente TLCAN y que logre generar confianza a inversiones privadas domésticas y extranjeras en nuestro país, particularmente en un momento en el que los niveles de inversión se han desacelerado fuertemente.

Esperemos una pronta aprobación de acuerdo en el Congreso canadiense, que ayude a consolidar finalmente el acuerdo comercial más importante con el que cuenta nuestro país.

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@1ricardovargas