Conglomeraciones, molestias y horas de espera aguantaron ayer por la tarde miles de usuarios de camiones urbanos, por el paro técnico ordenado por la Alianza Transportistas Urbanos y Suburbanos de Aguascalientes (ATUSA) a sus concesionarios para presionar al Gobierno del Estado en su intención de incrementar la tarifa. Los dueños de los camiones consideran que la tarifa actual no hace costeable la prestación de este indispensable servicio para la sociedad de Aguascalientes.

ATUSA mantiene su petición de incrementar la tarifa de pasaje de 7.50 a 10.50 pesos, y de hecho la instrucción fue un paro técnico generalizado, aunque algunos concesionarios decidieron en lo particular ofrecer el servicio en un horario entre las cuatro y las seis de la tarde, tiempo en que se había acordado suspenderlo.

A lo largo del día, ATUSA se abstuvo de ofrecer información directa de este paro técnico, sin embargo algunos concesionarios se abrieron para explicar que esta medida fue extrema para expresar a todos los sectores de la sociedad de Aguascalientes que no cuentan con los recursos económicos suficientes para solventar el servicio.

Uno de los concesionarios explicó que hace 15 años, el precio de litro de diesel costaba 6 pesos y el pasaje estaba en cuatro pesos, y con la afluencia de 120 pasajeros por ruta se podía sostener la carga de combustible que oscila de 80 a 100 litros.

Después se aumentó la tarifa a cinco pesos, pero de inmediato los estudiantes lograron una tarifa de 2.50 pesos, que representaba el 50% del costo. La siguiente alza autorizada fue de un peso, quedando en 6 pesos, la última ocurrió hace ocho años en 7.50 pesos.

Ahora, el costo del diesel se encuentra a 21 pesos el litro y el aforo de usuarios no crece en muchas rutas, por lo que apenas se saca para pagar el combustible a razón de 1,700 a 2 mil 200 pesos diarios, considerando una afluencia de 300 pasajeros.

Por otro lado, diversos concesionarios de la ATUSA han optado por dejar de ofrecer la última vuelta de la ruta, al resultar incosteable para la operación del servicio, ya que se gastan 500 pesos y sólo ingresan unos 150 pesos.

Durante los fines de semana no circula la mitad del parque vehicular de transporte colectivo urbano, al no resultar costeable prestar el servicio, ya que se hace el pago del mantenimiento de la unidad, del diesel, impuestos, accidentes, dinero del chofer, seguridad social, entre otras necesidades.