El presidente de la Junta de Gobierno del INEGI, Julio Santaella Castell, especificó que el Censo Agropecuario 2017 ha sido suspendido por falta de presupuesto, pues se requerían 3 mil 600 millones de pesos, de los cuales se aplicaron 1,148 millones de pesos en 2016 y 2 mil 452 millones serían para el 2017.

Como la institución sólo recibió la partida correspondiente al 2016, se realizó la primera etapa del Censo, es decir, la Actualización del Marco Censal Agropecuario, y las compras que se hicieron para la segunda etapa se aprovecharon para otros proyectos y también para el Censo Económico 2019, padrón para el que se requieren 3 mil 852 millones de pesos para ejercerse en dos años: 652 millones en el 2018 y 3 mil 200 millones para el 2019.

Detalló que el año pasado se hizo el levantamiento de campo y para este año (2017), debieron levantarse los cuestionarios, lo que no se hizo.

Además, consideró que el Censo Agropecuario se aplicará después del Censo de Población 2020, del que dijo desconocer su costo; “actualmente se trabaja en los preparativos, pero en tanto no concluya la consulta pública y se realice la prueba piloto para determinar la longitud del cuestionario, y la forma de recolección de la información, no es posible determinar el presupuesto”, añadió.

También se desconoce si los cuestionarios se harán en forma manual o digital.

Por otro lado, comentó que como parte de la reingeniería que se realiza en el Instituto, es decir, la Planeación Estratégica 2021, se trabaja en reforzar la vinculación de las vicepresidencias con las secretarías de Estado, entre otras acciones que permitan responder al proceso de modernización que se vive y a las expectativas de la población.