Liliana Espitia, Cristina Hernández y Pedro Terán
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Poder Judicial de la Ciudad de México suspendió a los dos jueces involucrados en la reclasificación del delito y la revocación de prisión preventiva contra el ex esposo de Abril Pérez Sagaón, la mujer asesinada el pasado lunes.
La Procuraduría de Justicia inició una investigación, a través de la Fiscalía para Servidores Públicos, y presentó una queja ante el Consejo de la Judicatura por la actuación de los jueces Federico Mosco González y Luis Alejandro Díaz Antonio, y contra el magistrado Héctor Jiménez López.
«A fin de no entorpecer el desarrollo de la investigación iniciada, el Consejo de la Judicatura de la Ciudad de México ha tomado la determinación de suspender a los jueces de Control del Sistema Penal Acusatorio, Federico Mosco González y Luis Alejandro Díaz Antonio, hasta que concluya el análisis de lo actuado».
Así lo informó ayer el Poder Judicial capitalino.
El documento, firmado por Rafael Guerra Álvarez, presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX y del Consejo de la Judicatura, no menciona al magistrado Jiménez López.
Los funcionarios judiciales reclasificaron el delito de feminicidio agravado en grado de tentativa contra Juan Carlos García, ex esposo de Abril, por el de lesiones y violencia familiar.
Con esa medida, el magistrado Jiménez López revocó la prisión preventiva oficiosa dictada al imputado y ordenó la liberación y el cambio de medida cautelar.
García, ex CEO de Amazon México y ex directivo de Elektra, es acusado de golpear y lesionar a Abril el pasado 4 de enero, con un bate y un bisturí.
En la audiencia, según consta en la resolución del magistrado de la que REFORMA posee copia, el Ministerio Público no pudo aportar elementos periciales suficientes para probar la tentativa de feminicidio.
Ayer, la Procuradora Ernestina Godoy calificó como un error la reclasificación del delito.
«Nos parece que fue un error muy lamentable porque eso ocasionó, puso en riesgo a una mujer, y ocasionó que esté muerta», afirmó.
Abril fue asesinada el lunes cuando iba con dos de sus hijos y su abogado en un auto con dirección al Aeropuerto capitalino, para regresar a Monterrey, Nuevo León.
En una audiencia realizada el 25 de septiembre, Abril alertó al juez que era perseguida presuntamente por investigadores privados enviados por su ex esposo.
«Tiene investigadores privados. Nos siguen. Me siguen muchos días y me siguen en Monterrey», advirtió en la audiencia.
Sin embargo, ni el Ministerio Público ni el juez solicitaron u ordenaron medidas de protección para la víctima y sus hijos.