La corrupción se ha convertido en el tema favorito de la sociedad, por lo que medio mundo exige que se combata y lleve ante los tribunales a quienes -presuntamente- han cometido este delito, lo que da pábulo para que varios organismos se atribuyan el derecho de ser los encargados de conducirlos a juicio o en su espacio ser vigilantes de los mismos.

La Sala Administrativa del Poder Judicial del Estado (SAPJE), la Fiscalía, la Contraloría Estatal y las contralorías de cada dependencia, además de la Secretaría de la Función Pública y la Procuraduría General de la República (PGR), entre otras, son las instancias que pueden atraer los casos, asimismo están los comités de participación ciudadana que, aun cuando no tienen desempeño ejecutivo, se convierten en instrumento de presión para exigir pronta respuesta a las denuncias.

De acuerdo al ordenamiento legal, toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario y no puede ser exhibida, denostada, estigmatizada ni increpada por la simple presunción de que ha intervenido en un ilícito.

Dicen que donde hay muchos meneadores a alguien se le quema el atole, por que son tantos los que meten la mano en esto de la corrupción, que se “filtra” la información y sin mencionar alguna fuente se pone en el aparador al probable infractor, que si es culpable se le previene y si no tienen nada que ver mancha su prestigio, algo que lo persigue hasta el final de sus días ya que siempre habrá quien saque a relucir que estuvo bajo investigación y “se dijo” entonces que hizo esto o aquello.

Ante la hipótesis de que habrá un trabajo intenso sobre el particular, el magistrado presidente de la Sala Administrativa, Rigoberto Alonso Delgado, consideró que requieren más recursos humanos y materiales, ya que tienen que sancionar a servidores públicos que incurran en faltas en su desempeño, que deriva de lo que establece el Sistema Estatal Anticorrupción.

Aunque se han capacitado para aceptar los retos del nuevo esquema, no está definida la nueva estructura de la Sala, que de entrada debe crecer en personal y extensión para que exista una carga proporcional con el volumen de trabajo, para ello se cuenta con cinco millones de pesos asignados en el Presupuesto de Egresos del gobierno estatal, que se suman a los 22 millones del gasto normal.

La SAPJE se encargará de conocer, resolver y en su caso sancionar a los servidores públicos que incurran en faltas administrativas graves en el ejercicio de su función, lo que puede ser por cohecho, peculado y desvío de recursos públicos, al igual que en el uso indebido de información pública, abuso de funciones y actuación bajo conflicto de interés, entre otras conjeturas.

Sobre el particular, el magistrado Alonso Delgado sólo mencionó a los servidores públicos que pueden ser sujetos a investigación y castigo, pero falta incluir a los ciudadanos y miembros del sector privado que son el 50% de los asuntos que involucra a un funcionario o trabajador público, teniendo en cuenta que en cohecho son dos las partes que intervienen -el que da y el que recibe-, por lo que hay una responsabilidad compartida en el delito.

En este sentido, si un automovilista le entrega equis cantidad a un agente de tránsito para que no lo infraccione, o una persona que estuvo involucrada en un pleito o en algo indebido le “unta” la mano al policía para que no lo aprehenda, es igual de responsable que el que acepta. Lo mismo sucede con los empresarios que “gratifican” al funcionario para que les ayude a obtener un contrato o algún beneficio y que por regla general sólo unos cuantos son castigados, lo que permite dar la imagen de que hay pulcritud legal.

Es positivo que se busque acabar con algo tan arraigado y que ha servido como tema de películas y para que los políticos se den baños de honradez, pero hay que hacerlo de manera total, no sólo con unos cuantos, a manera de hacer como que hacen pero que sólo se hacen, alardeando de los que tienen en prisión, sin embargo más de uno es “chivo expiatorio”, o paga así por haberse salido del huacal.

75 AÑOS DE SERVIR

Pocas instituciones llegan a una etapa madura con mayor entusiasmo del que vivió en su origen, como es el caso del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El 19 de enero de 1943, siendo presidente de la República el general Manuel Ávila Camacho, se fundó lo que a lo largo de 75 años ha ofrecido sus servicios que hoy abarca a la mitad de los habitantes del país.

En el caso de Aguascalientes llegó el uno de marzo de 1958, con un registro inicial de 19 mil personas, que tres cuartas partes de siglo después se han convertido en casi un millón; cuenta con tres hospitales generales, una clínica ambulatoria y 12 unidades de medicina familiar, asimismo se ha introducido la digitalización en 18 trámites, se crearon programas que reducen tiempos de espera, como unifila, referencias, clasificación de urgencias, gestión de camas, cirugías en fin de semana, Código Infarto, abasto de medicamentos y el “Saludar-Escuchar-Responder” (SER IMSS), etc.

A nivel local dos actos enmarcaron estos 75 años, uno, fue la inauguración del Hospital General de Zona Número 3 (HGZ-3) en el municipio de Jesús María, ceremonia que tuvo lugar el 15 de noviembre de 2017 a cargo del presidente Enrique Peña Nieto; y el otro, el pasado 17 de enero, con la apertura de la tercera sala denominada “Sigamos aprendiendo… en el Hospital”, en el propio HGZ-3.

Lo anterior acreditó las palabras del delegado estatal Diego Martínez Parra: “En el IMSS festejaremos nuestro aniversario (75) trabajando en tres ejes fundamentales: el fortalecimiento de la infraestructura, la disciplina financiera y la simplificación de trámites. Son renglones que han dado resultados concretos, como la obtención de superávit financiero por varios años consecutivos”.

Es definitivo que todos los avances que ha logrado el Seguro Social son de vital importancia para los afiliados, sin embargo la presencia de salas para la atención educativa en los mismos centros hospitalarios es algo invaluable, ya que ofrece la oportunidad a los internos en las áreas de pediatría de continuar con sus estudios, al integrar a alumnos de preescolar, primaria, secundaria e incluso preparatoria, que son atendidos por profesores dependientes del Instituto de Educación (IEA), debidamente capacitados con metodologías para que la atención vaya de acuerdo al estado de salud y edad.

Esto permite que el menor tenga una motivación mientras recibe el tratamiento correspondiente, que en otros tiempos no se tuvo por lo que los días y las semanas pasaban en medio de la incertidumbre de perder el ciclo escolar, en cambio ahora se les brinda la oportunidad de continuar adelante y cuando reciban el alta médica puedan continuar en su escuela.

PELOTITAS DE PAPEL

Seguramente que más de uno recuerda sus años estudiantiles, cuando al menor descuido del profesor o profesora “volaban” las bolitas de papel a manera de molestar al que se encontraba descuidado, lo que hoy, políticamente, se traduce en encuestas que pretenden sembrar la idea de que “este arroz ya se coció”, por consiguiente los ciudadanos deben aceptar lo que señalan los pronósticos, sin embargo, los famosos sondeos no toman en cuenta que casi el 60% de los electores sostienen que no tienen preferencia por algún partido, por lo que es factible que no acudan a las urnas el uno de julio. En caso de hacerlo, así sea un 10 o 20% de ellos, pueden se un factor determinante a la hora de contabilizar los votos. En materia comicial la única verdad está lo que arroje las urnas, por lo que en su momento se sabrá qué le deparó a cada uno de los candidatos a los distintos cargos.