La venta y comercialización de cigarros sueltos, a granel o por unidad se encuentra prohibida, de acuerdo a la Ley General de Salud; quien incurra en esta práctica será sancionado con hasta 200 mil pesos, de acuerdo al tamaño del negocio, y el monto será mayor si la venta es a menores de edad.
El titular de la Coprisea, Octavio Jiménez Macías, reconoció que esta práctica es muy socorrida en tienditas de abarrotes, incluso en “supers” de colonias, por lo que han redoblado la vigilancia en este tipo de comercios, para evitar que la actividad se extienda.
Se ha detectado la venta de cigarros sueltos legales, como ilegales y en el caso de estos últimos la falta es mayor, al tratarse de productos de riesgo.
“Como es imposible tener verificadores que recorran todas las tiendas, es fundamental la denuncia ciudadana, para detectar con mayor oportunidad, los negocios que incurren en tal prohibición”.
Sobre todo se busca proteger a los adolescentes y niños, no sólo del consumo del tabaco, también se supervisan los antros y bares para evitar que a éstos les vendan bebidas alcohólicas; incluso no está permitida la entrada de menores y es obligación de los responsables de los establecimientos solicitar identificación, en caso de que se tenga duda de la edad de los clientes.
Insistió en que para prevenir estas prácticas y en su caso sancionarlas, es fundamental la denuncia ciudadana, en vez de asumir una actitud omisa frente a situaciones dañinas para los menores de edad.
“Es una lucha permanente evitar la venta de cigarros y alcohol a menores de edad, por lo que los dispositivos continuarán”.