Para enfrentar los efectos de los sismos de septiembre los recursos públicos federales y estatales serán fundamentales, señala un análisis del Instituto Belisario Domínguez (IBD).
Advierte que, a pesar de que México es un país vulnerable ante diversos fenómenos naturales de alto riesgo, hasta muy recientemente la reserva de recursos para enfrentar sus costos ha correspondido principalmente al Gobierno federal.
Si bien el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) requiere que las entidades federativas aporten una parte de los recursos, indica el organismo del Senado, son pocos los estados que han previsto instrumentos que les permitan enfrentar más holgadamente los costos de reconstrucción.
Entre los instrumentos financieros para financiar los costos de reconstrucción por desastres naturales de las entidades federativas, detalla, sobresale el Fondo de Atención a los Desastres Naturales (Fonaden) de la Ciudad de México, que contaba con 9 mil 550 millones de pesos a agosto de 2017.
El gobierno local, apunta, decidió asignar 3 mil millones de pesos de este fondo para implementar el Plan de Reconstrucción de la Ciudad, en el cual incorporó las acciones de atención inmediata a la población, la creación de la Plataforma CDMX, los apoyos para rentar vivienda e integrar el Fondo de Adquisición de Vivienda que permitirá potenciar financiamientos hasta por 6 mil millones de pesos.
En tanto, el Gobierno de Puebla anunció que utilizará recursos del presupuesto participativo, con una bolsa de mil millones de pesos, para la reconstrucción de los inmuebles públicos afectados.
La entidad tiene contratados tres seguros: de bienes patrimoniales, contra desastres naturales y agropecuario catastrófico. También Oaxaca y Guerrero cuentan con seguros para atender contingencias naturales.
El IBD señala que el Gobierno federal tiene como principal instrumento presupuestario al Fonden, mediante el cual asigna recursos a las dependencias federales y a las entidades federativas cuya capacidad de respuesta operativa y financiera fue superada por la magnitud de los daños causados.
En su operación, explica, el Fonden se integra por tres instrumentos presupuestarios: el Fondo Revolvente Fonden; el Programa Fondo de Desastres Naturales, y el Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales.
Al 10 de octubre, los recursos presupuestarios disponibles del Fonden ascendían a 8 mil 243 millones de pesos.
Adicionalmente, señala el IDB, el Gobierno federal cuenta con instrumentos financieros o presupuestarios vinculados al Fonden, como el Bono Catastrófico, con una cobertura por sismo de 150 millones de dólares, además del Fondo de Reconstrucción de Entidades Federativas (Fonrec), que funciona como garantía para el otorgamiento de créditos que se emplearían para cubrir las aportaciones estatales correspondientes.

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