En ascenso la población de menores de edad infractores en Aguascalientes y este año acumulan más de 2 mil 700 adolescentes de secundaria que han sido detenidos y trasladados a la Dirección de Justicia Municipal por el consumo de sustancias psicoactivas, por riñas en la vía pública, por molestar a los vecinos y por la portación de armas blancas o hechizas.

Carlos España Martínez, director de Justicia Municipal, aseveró que este año ha crecido el consumo de drogas como el cristal y la marihuana en los estudiantes de secundaria, desde los 13 a los 16 años de edad, motivo por el cual junto con la Secretaría de Seguridad Pública Municipal se incrementa el Operativo Mochila afuera de esas escuelas.

“La alerta existe porque el cristal es una de las drogas que desde el primer consumo genera adicción. Los menores de edad detenidos han sido puestos a disposición del área de trabajo social y psicología, se les revisa médicamente, porque no se les puede iniciar un proceso jurídico, y luego se llama a sus tutores o padres para entregárselos”.

Aseveró que para salvaguardar a los menores de edad, la alcaldesa Teresa Jiménez ordenó la construcción de una estancia protectora en Justicia Municipal, son dos cubículos con capacidad de 20 personas, cada uno, sin rejas, y estará funcionando a finales de octubre próximo. Se pretende que no se mezclen con los infractores de la ley adultos.

“Es un hecho que los padres de familia se han desentendido de sus hijos por la necesidad de trabajar u otras situaciones. También las secundarias han flexibilizado sus horarios y sus políticas de comportamiento de los jóvenes, y en esas escuelas está de moda el consumo de cristal por lo barato que es, desde los 50 pesos por dosis”.

En el Operativo Mochila en las secundarias se han detectado navajas, cuchillos, latas de aerosol, pipas, armas hechizas como puntas -es decir clavos adaptados con alambres- y las utilizan como amenaza al interior de los planteles educativos. Estos materiales han sido detectados especialmente en las escuelas ubicadas al oriente de la ciudad.

Finalmente, mencionó que los padres de familia manifiestan un cierto rechazo o enojo, se preguntan las razones de por qué detienen a sus hijos si no hacen nada, pero en realidad desconocen el comportamiento de sus menores, no saben que traían cigarrillos de tabaco, armas blancas o hechizas por parte de menores de 12 o 13 años que cursan el primero o segundo grado de la secundaria.