Marco Almaraz
Agencia Reforma

MONTERREY, N. L.- Miles de regiomontanos se fueron a dormir anoche diciendo, “Me quiero llamar Ramiro”.
Con un guión perfecto, el hijo pródigo de Nuevo León finamente llevó a los Sultanes a “la tierra prometida”.
Ramiro Peña se vistió ayer de héroe en el cierre del noveno inning y condujo a los Sultanes al décimo campeonato en su historia, al vencer 3-2 a los Guerreros de Oaxaca en el Estadio Monterrey.
Peña conectó un hit con las bases llenas y dos outs en el cierre del noveno inning, para llevar a los regios al triunfo y llevarse la Serie del Rey Temporada Otoño 2018.
Un triple del mismo “Pollo” había revivido a los Sultanes en una serie de Playoff que parecía perdida ante los Toros de Tijuana y anoche un imparable al jardín central acabó con la espera de 11 años sin un título para la franquicia más antigua de la Liga Mexicana de Beisbol.
La sexta batalla de la serie resultó tan emocionante como el quinto desafío. La diferencia fue que los Sultanes tuvieron que venir dos veces de atrás para alcanzar a unos Guerreros que soñaban con hacer realidad en el beisbol el cuento de “La Cenicienta”.
A los 22 mil aficionados en el “Palacio Sultán” se les iba el aliento, pero no desmayaban en su grito de “sí se puede”, con la misma o incluso más ilusión que en las Series Finales que se perdieron en 2008, 2013 y el verano pasado.
Peña se paró en la caja de bateo y al primer lanzamiento conectó una recta alta para dar el hit al jardín central que situó a los Sultanes en el trono de la Liga Mexicana de Beisbol.
¡Qué chulada de momento!