Aguascalientes debe incorporar a sus procedimientos de litigio familiar el Registro de Deudores Alimentarios, conocido como la “lista negra de padres que no dan pensión”, como forma de presionarlos para que cumplan sus obligaciones con la descendencia.
Así lo planteó el ex presidente del Colegio de Abogados de Aguascalientes, Francisco Frausto Ruiz Esparza, al referir que, si bien en el estado este incumplimiento es causal para proceso penal de los desobligados, sería mínima o quizá nula la cantidad de jefes de familia que hayan evadido esa responsabilidad y que estén compurgando una pena corporal por ello.
“Además, llevarlos a prisión les retira toda posibilidad de que provean de recursos a los menores que es, a final de cuentas, el verdadero objetivo, de tal manera que los hijos permanecen con necesidades no solventadas y además con el padre tras las rejas”.
En entrevista, el abogado recordó que el Registro de Deudores Alimentarios es un mecanismo creado para ejercer presión social y civil para que los padres que incumplen con la pensión alimenticia se vean obligados a contribuir con los gastos de los hijos.
Esto en virtud de que los alimentos son de orden público e interés social, es decir, el Estado es responsable y tiene el deber de vigilar que entre las personas que se tengan que dar alimentos se procuren los medios y recursos suficientes al momento en el que algunas de las personas que llegasen a necesitarlos se encuentren imposibilitados para obtenerlos.
“En ese caso, se requiere de una pensión alimenticia que coadyuve a cubrir las carencias alimentarias esenciales para subsistir a través de los recursos que se le proporcionen ya sea a hijos, esposa, esposo e inclusiva los adultos mayores”.
En ese sentido, consideró lamentable que proliferen los padres que hacen todo lo posible por eludir dicha responsabilidad al grado de renunciar a empleos formales, hacer cambios de residencia o incorporarse a la informalidad a fin de que no se acredite su capacidad económica para determinar la cantidad que puede y debe entregar a la descendencia.
Explicó que el REDAM es una especie de “buró de padres morosos”, consultable por autoridades y personas jurídicamente interesadas y del cual se puede salir una vez que se cumple con la obligación alimentaria.
“Ésta es, acreditando ante el juzgado correspondiente que ya fueron pagados los adeudos en su totalidad; la medida puede dar respuesta a miles de menores que no reciben apoyo de sus padres”, concluyó.