Conchita Miranda Patiño, recientemente fue reconocida en Houston al obtener un lugar en el Salón de la Fama del Moldeo Rotacional, por su trayectoria en la fabricación y proveeduría de contenedores de plástico para el manejo y almacenamiento de materiales, así como de complementos para tractores y distintos giros empresariales.

Ella ha destacado en este sector industrial no sólo en México sino en todo el continente americano, y no sólo por ser de las pocas mujeres en esta actividad industrial, sino porque desde temprana edad ha hecho aportaciones interesantes para elevar la productividad y calidad en la industria del rotomoldeo.

Recordó que ella comenzó a participar en reuniones de los comités de la Asociación de Moldeadores Rotacionales desde que su padre, Ernesto Miranda Tamborrel, comenzó la empresa que ahora ella preside, y ha logrado posicionarla en el ámbito internacional, pues lo que aquí se produce, se encuentra por todo el mundo como implementos o complementos en la industria farmacéutica, de restaurantes, agrícola, entre otras.

Esta aguascalentense se ha convertido en la primera mujer que entra al Salón de la Fama, luego de participar durante más de 20 años en la Asociación de Moldeadores Rotacionales (ARM), de los que 17 años ha sido parte de la mesa directiva, ya fue presidenta en dos periodos consecutivos.

Cabe mencionar que la empresa que preside Conchita Miranda cuenta con 170 empleados y el ímpetu del trabajo en conjunto, ha permitido que destaque en la industria al ser una planta con alta tecnología; “inclusive nos han dicho que está entre las mejores del mundo”.

Miranda Patiño comentó que el reconocimiento que se le otorgó no fue por el simple hecho de ser mujer o por la calidad de empresa que preside, sino por su participación intensa en la promoción de la industria del rotomoldeo, para lo que inclusive se encargó de organizar y preparar un Seminario de Introducción al Rotomoldeo y hacerlo en español, pues generalmente estas actividades son en inglés.