Lucir bella con productos “milagro”, puede resultar contraproducente, puede causar severos daños a la piel, a determinada parte del cuerpo que quiera resaltarse y a la salud en general, advirtió el director de Regulación Sanitaria del ISSEA, Octavio Jiménez Macías.
Se ofertan vía Internet, redes sociales, incluso en establecimientos cremas que se ostentan como milagrosas, pero carecen de registro sanitario y en consecuencia, se desconocen los componentes de las mismas, lo que conlleva riesgos al consumidor.
Hay las que ofrecen borrar estrías y reducir el proceso de envejecimiento, supuestamente. Como la publicidad le atribuye propiedades extraordinarias, no falta quien caiga en el engaño, pese a que los productos no garantizan seguridad, calidad y eficacia; carecen de evaluación por parte de la autoridad sanitaria.
En términos de los artículos 270 y 271 de la Ley General de Salud se indica que a los productos cosméticos no podrán atribuirse acciones propias de los medicamentos, tales como curar o ser una solución definitiva de enfermedades, regular el peso o combatir la obesidad ya sea en el nombre, indicaciones, instrucciones para su empleo o publicidad.
Los productos para adelgazar o engrosar partes del cuerpo o variar las proporciones del mismo; así como aquellos que contengan hormonas, vitaminas y, en general, substancias con acción terapéutica, serán considerados medicamentos y por tanto, requieren de un registro sanitario.
Se recomienda no adquirir “productos milagro”. Se reforzará la vigilancia para evitar la venta de productos que puedan representar un riesgo a la población, a través de la clausura de establecimientos que los distribuyan o comercialicen, asegurando los productos ilegales así como imponiendo las sanciones administrativas que resulten procedentes, las cuales pueden ser superiores al millón de pesos por infringir la regulación sanitaria vigente.