Llegó el momento que todo Houston esperaba, la Serie Mundial regresó a la casa de los Astros con la gran oportunidad de llevarse su segundo campeonato en tres años y además con la enorme chance de que Justin Verlander ganara su primer partido de Serie Mundial luego de seis aperturas y cinco derrotas. Los Nationals llegaron con la presión hasta el cuello luego de perder tres consecutivos, necesitaban la victoria para forzar al séptimo encuentro.
El duelo en la lomita lucía bastante atractivo con el segundo choque entre Stephen Strasburg y Justin Verlander, ambos de lo mejor de Grandes Ligas, pero terminó siendo un duelo de un solo lado que incluso pareció sencillo para el ganador. Como es costumbre Verlander inició de mala forma su salida permitiendo en la entrada inicial un sencillo de Rendón que trajo la primera carrera del encuentro mandando a Turner al plato, pero los Astros contestaron inmediatamente en la parte baja con José Altuve pegando elevado de sacrificio para que Springer anotara; Alex Bregman le devolvió la calma a los locales con un tremendo cuadrangular por el izquierdo aumentando las esperanzas de campeonato para los Astros.
A diferencia de otros encuentros Verlander nunca pudo establecerse, sufriendo en cada entrada para sacar los tres outs, los Nats no lo perdonaron en el quinto rollo. Tanto Adam Eaton como Juan Soto le hicieron tremendo daño al serpentinero de Houston pegándole dos cuadrangulares solitarios por el derecho dándole la vuelta el encuentro. A partir de ahí Strasburg dominó a placer a la ofensiva de Houston mientras que Anthony Rendón conectó otro vuela cercas, ahora en el séptimo inning con Gómes en primera para sumar otras dos a la registradora. La cuenta se cerró con otro batazo de Rendón que con doblete produjo un par más en la novena definiendo la victoria 7-2 de los Nationals que sobreviven al sexto juego forzando a un séptimo y definitivo partido.
Stephen Strasburg realizó una magnífica labor trabajando 8.1 entradas en las que permitió apenas cinco imparables y dos carreras además de dos pasaportes; ponchó a siete rivales y después del mal inicio no volvió a tener problemas para dejar en blanco a la poderosa ofensiva de Houston, que no pudo contestar ante los grandes lanzamientos de Strasburg, quien se convirtió en el tercer pitcher de la historia en ganar cinco juegos en la misma postemporada. El séptimo y decisivo juego se disputará hoy a las 18:08 horas con Zack Greinke enfrentando a Max Scherzer en la lomita.