En reconocimiento al centenar de hombres y mujeres que prestan su servicio en el Departamento de Bomberos, ayer El Heraldo de Aguascalientes acudió a la Estación Central para conversar y aprender de sus elementos activos y voluntarios que hacen de manera decidida, fuerte, valerosa y comprometida el quehacer diario de esta corporación a favor de la vida humana.

El teniente Juan Manuel Andrade Cedillo, con 14 años de servicio en la corporación municipal, es responsable de los tres vehículos cisternas que se encargan de abastecer de agua a las unidades pequeñas que acuden a los incendios; expresa que “en esta vocación se vive con pasión interna y se hace el bien sin mirar a quién”.

Con una amplia variedad de historias y motivaciones de los 80 bomberos activos y un creciente número de personal voluntario, el teniente Juan Manuel Andrade comparte que de acuerdo a las habilidades y el desempeño de cada elemento es como se hace carrera en esta corporación, centrada en prevenir y atender toda variedad de incidentes que ponen en riesgo la vida humana.

Ayer, en la conmemoración del Día Nacional del Bombero, cada 22 de agosto, esta Casa Editorial pudo apreciar que al sonar la alarma, en 45 segundos deben vestirse con monja, botas, pantalón, chaqueta, casco y guantes, cada uno de los elementos que salen para atender una situación de emergencia.

Conocimos su cocina, su comedor, su gimnasio, sus dormitorios y el famoso tubo en el que muchos ciudadanos desean deslizarse como profesionales del Cuerpo Heroico de Bomberos.

También nos compartieron sus espacios como la sala de descanso en donde analizan las situaciones de emergencia atendidas, y ahí observan y concluyen sobre cuáles son las áreas de oportunidad para mejorar en el siguiente servicio.

Reunidos en la Estación Central de Bomberos y para conocer una de las desconocidas áreas de este Departamento, El Heraldo de Aguascalientes se acercó con el teniente Juan Manuel Andrade Cedillo, quien nos mostró las tres unidades cisternas a su cargo, cuyos vehículos tienen diferentes capacidades, uno es de 20 mil litros y dos de 10 mil litros, las cuales resultan suficientes para atender contingencias de incendio.

-El Heraldo de Aguascalientes: ¿Qué te expresa tu familia respecto a la decisión de ser bombero?

Teniente Cedillo: “Son dos cosas, dos emociones, por un lado, se puede compartir esta vocación con los seres queridos, pero a la vez es una actividad de mucho peligro, porque sabemos que acudimos a trabajar, pero primero Dios se confía en el regresar a casa.

Lo más difícil que me ha costado experimentar son los incendios, hay fortuna cuando se trata sólo de daños materiales, pero una tristeza cuando hay pérdida de vidas humanas, porque no dejamos de ser seres humanos y el hecho de traer un uniforme no elimina la capacidad de sentir”.

Al mismo tiempo comparte que la parte más gozosa de esta labor de tragahumo es que permanece en la actividad que más le apasiona, la Estación de Bomberos es su segunda casa, porque ahí conviven 24 horas del día, y de acuerdo a las contingencias diarias se puede dar el extra si así lo requiere la profesión y la solicitud humana.

Con un hijo de 10 años de edad, el teniente Cedillo comparte que a su pequeño le atrae esta profesión, motivo por el cual ya comenzó su preparación gradual que empieza con lo básico como es la labor preventiva dentro del hogar.

Hoy en día suman cinco mujeres en activo y otras 15 voluntarias, quienes acompañadas en su mayoría por los varones, con 25 unidades, se apoyan cada instante para mantenerse fuertes, fortalecidos y orgullosos por pertenecer a este Cuerpo de Bomberos que se encuentra distribuido en tres subestaciones: central, sur y norte, siempre a favor de la ciudadanía de Aguascalientes.