Ante el Cristo Negro de la Iglesia del Señor del Encino, Gabriela Mendoza Delgado y Enrique Molina Andrade recibieron el séptimo de los sacramentos, mediante el cual quedaron unidos en matrimonio para toda la vida.
Para este importante momento, fueron acompañados en el altar por sus respectivos padres, además de sus padrinos de boda.
Más tarde, la pareja sostuvo con familiares y amigos cercanos un emotivo encuentro, para celebrar con un brindis su nueva vida matrimonial.